©Crédito de la imagen 64keys. Gracias Nicole&Andrea.
Estamos en un hall de tránsito desde 2008.
Sí, un inpass de un ciclo lunar que nos llevará en 2027 a otra habitación evolutiva.
Casi 19 años donde, algunos, gracias al Diseño Humano, colocamos cosas, limpiamos paradigmas caducos, sacamos gente de nuestra vida, para quedarnos con lo justo y lo necesario para el siguiente viaje. Un viaje solitario que muchos intentan hacer mal acompañados en un artificioso nosotros.
La mecánica energética superficial de nuestro diseño siento que no va a ser suficiente para muchos de nosotros, pues la mutación va a tocar la mecánica del sexo y de la emoción, y en consecuencia la manipulación del poder.
Es evidente que en nuestra etapa el sistema de 7 centros y sus mecanismos van a seguir rulando nuestras vidas y es por ello que es importante entender los mecanismos motivacionales inconscientes que subyacen.
El sexo y el poder han sido el mecanismo en la sombra que ha usado el Wa para el supuesto camino hacía la civilización. La manipulación YIn kósmica que necesita de un Yang para manifestar y re-conocerse encarna en el sadomasoquismo biológico del sexo y cultural del género y en el psicotismo manipulativo del poder patriacal de dominio sobre la supuesta debilidad femenina que se sublimiza en su papel materno filial para , en el fondo, sacarla de su papel estratégico en el proceso de civilización. En la locura del No Ser por su parte lo femenino desde ese papel secundario obligado ejerce su poder de la sombra mediante el palo y la zanahoria del grifo sexual.
Es evidente que en este intervalo entre ciclos, la juventud, para mi aquellos nacidos después del 86, se rebela intentando limpiar el binomio sexo y poder, poder y sexo, del género.
Los boomers y anteriores somos los que debemos aceptar y aprender, descondicionarnos, de este mecanismo estratégico espurio para el futuro receptivo.
Es en el color y en el tono donde el proceso evolutivo, desde lo puramente estratégico a lo puramente receptivo, avanza. Sí, lo hace en la sombra de manera inconsciente por debajo de la superficie de la línea en un sofisticado mecanismo, desde la pureza del tono al juego transferido o distraído de la dualidad del color. Una cognición pura que da el tono y que la consciencia en la dualidad del color impulsa el mecanismo superficial genético y epigenético.
La homogeneización sin cognición, sin variable, hace que seamos marionetas del mecanismo sexo poder que manipula nuestras necesidades homogeneizadas (color 4) y sus miedos transferidos (color 1 ) , con su máxima expresión en el condicionamiento de género, dejando a un lado toda posibilidad de diferenciación de los otros colores.
Pongo un ejemplo, de cómo una cogniciión legitima se distorsiona al aplicarlo en el sistema. He acompañado a muchas mujeres con un color 3. Un color de Poder y de Deseo , ojo más allá del mecanismo superficial, y que transfieren a un absurdo rol de inocencia que las convierten en un engendro de manipulación para poder moverse y encontrar su sitio en el sistema patriarcal.
Llevo años abogando por una transcendencia del género, incluso del mecanismo yin-yang, materia-energia, kósmico. Avanzamos hacía la cognición, no hacia la consciencia, y el mecanismo para ello es el juego experiencial que nos da tono-color. De alguna manera ese tercer elemento que se une indiferenciado a la materia y la energía que es la información.
Muere el ciclo estratégico de la Planificación, llega, en 2027, ese ciclo del Fénix Durmiente, donde el género estratégico muere y la cognición estratégico-receptiva , definida por la variable, emerge.
Madres apuntad la hora exacta del nacimiento de vuestros hijos y ya no hará falta ni él ni ella ni elles ni leches, sólo sensores kósmicos más estratégicos o más receptivos, pero igualmente de valiosos para re-conocernos desde nuestra humanidad como entes ontológicamente kósmicos.
©Alf Gauna, 2023