Aquest
primer
instant
emerge
en un
lugar.
Lo ubicuo
ausenta
el tiempo.
Pequenas
carapuchinas
vermellas
asoman
tímidas
en el tapiz
de Einstein.
Ojos inciertos
atisban
lugares
en la lontananza.
Lo cortical
cuenta,
mide,
ordena
causalmente.
Temporiza
dormido
a su
vibrar.
Lo causal
asesina
lo resonante.
Fourier
lo transformo
integrando
dimensiones.
Cuando
el espacio
emerge
como testigo
el tiempo
de lo dual
se diluye.
Un tsunami
de besos
gravitacionales,
un orgasmo
de neutrinos
superlumínicos,
trascienden
lo pasado,
el ahora
y el mañana,
digitalizando
en aquís
el óleo
analógico,
el retrato
de vida.
Mía,
tuya,
de
nadie.
©Alf Gauna, 2024