Repitiéndo-me

El coreano de nombre impronunciable, Byug-Chul Han, que encima escribe en alemán y que acaba de ganar el premio Príncipe de Asturias, dice que escribe siempre sobre lo mismo pero de distinta manera.

Me resuena.

Distintas combinaciones de unos mismos elementos construyen y enriquecen nuevas perspectivas, distintas, diferentes, únicas.

Hologramas holístcos holárquicos que permiten al dron de la perspectiva rotar 360º , realmente 720º , pues es el electrón el que mira.

Al volar digitaliza el espacio ubicuo con nuevas direcciones kósmicas.

Movimiento que crea

El binomio electrón-neutrino es un continuo feedback de vista y cognición.

Feedback que nutre y muta al protón.

Y que deconstruye la forma-espacio que albergará la noosfera.

Mi forma receptiva escupe cada día sin juzgar estas entradas.

Es un proceso único que nace de la interacción de mi forma con el entorno.

Un entorno kosmocéntrico que no distingue entre Gaias, Lunas, Sistemas Planetarios , Galaxias o Multiversos.

Lo humano se diluye en el campo cuántico de la raw data.

Se funde, se sintetiza en una sopa cognitiva de akhasa morfogenético que epignetiza lo complejo de lo nuevo emergente.

Cocina de alta fusión que a fuego lento se cuece en la thermomix kósmica de lo receptivo y de lo estratégico, de atracciones y repulsiones.

Lo Yin y lo Yang fue vilipendiado por la mente del hombre. El penta y el wa lo manipulo. Metáfora condicionadora humillante para la nada vacía del todo Tao.

Giro y contragiro, es el único¡ y eterno baile sufí que crea complejidad más allá de estupidos géneros noosféricos.

Sunday day.

Yo no quiero pero es lo que hay.

© Alf Gauna, 2025

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