Dice el Batistti que “Io lavoro e penso a te…torno a casa e penso a te”.
El sistema no, no piensa en ti.
Es una rara fusión entre tribus y emperadores.
Un mixing motorizado por el penta y explotado por el wa.
Lo colectivo lógico del futuro o lo colectivo abstracto del pasado vilipendia lo individual.
Sí, deberíamos cizallar de nuestro diseño lo colectivo, volver al empoderamiento individual reconocido en exclusiva por su pequeña tribu fractal trascendiendo la genética sanguínea.
Aunque energéticamente nuestro matriz del Rave de 9 centros es la que hay….nuestra cognición nutre desde las profundidades la superficie pudiendo añadir una consciencia antisistema.
La rebelión del dasein , la revolución de la individualidad cognitiva sobre el imperativo genético y la homogeneización colectiva.
Lo único colectivo que hay en nosotros es lo kósmico. Eso kósmico es la Fuerza que nos une. Sí, lo colectivo es una milonga, el sueño del maia para empoderar la cognición individual en un ambiente dual.
Sí, lo kósmico define nuestros derechos como humanos. Esos derechos no son democráticos, no se pueden consensuar. La única ley que ordena es la jerarquía natural de la geometría fractal holárquica y holográfica.
No hay moral, hay una sumatorio de éticas individuales fractalmente resonantes que configuran la evolución de lo emergente.
El Diseño Humano se parió en 1987. Yo Soy uno más que comparte su mensaje. El mensaje lleva implícita una proclama, unos mandamientos divinos, que configuran la declaración universal de los derechos humanos.
La religión, la ciencia y la política, aceptamos que todavía esto existe, deberían basarse en la única verdad, el único derecho humano kósmico, la diferenciación individual que crea komunas resonantes por variables.
No hay estado, no hay naciones, no hay ni religiones ni ideologías, la ciencia investiga para configurar las diferencias y la política para diluir el No Ser.
Muerto el sueño. El programa sigue su curso.
La Cruz del Fénix Durmiente empodera la individualidad del Lobo Estepario Solitario cómo último recurso para la propia supervivencia frente a un sistema de 7 centros que nunca tendrá solución por mucha esperanza que algunos tengan.
© Alf Gauna, 2023