El otro día
me rendía.
Hoy me
he dado
cuenta
que
realmente
renuncio.
Renuncio
al amor
del Ser.
¿Sabes?
No existen
seres
sólo
“no seres”.
Incluso,
es despertar,
a que el
dasein,
lo domina
todo.
Sí, lo de Ortega
“Yo soy yo
y mi
circunstancia”.
Si, coño,
el Diseño
lo llama
nodos.
Y, ¿sabes?
La gente
es víctima
de sus
circunstancias.
Mi arrogante
vanidad
pretendía
cambiar
esas circunstancias
pero claro
en 7 centros
sólo la cambia
la guita
o el despertar
de la amada.
No, no es posible
por ello
renuncio
a amar.
Mi Ser
siente
de más
y mi cuerpo
paga
el exceso
de raw
data.
La mente
tiene
cosas
buenas,
el recuerdo
y la capacidad
de construir
metaversos
emocionales
que hacen
de metadona
de la utopía
de lo real.
Sí, odio
a Platón,
pero de alguna
manera
su amor
platónico
es lo único
que me
queda.
Adorar
al
Ser
sin
la
intimidad
del
No
Ser.
Vivir
en el cielo
desencarnado
antes
del tiempo
eterno.
Maybe
sea
la prueba
piloto
del viaje
a la noosfera
del Erón.
Entonemos
la Pavana
para la difunta.
Adiós
amor
encarnado.
©Alf Gauna, 2023