Miedo-necesidad.
Necesidad-miedo.
Bazo-Plexo.
Plexo-Bazo.
Siempre hay razones lógicas para justificar no sentir que acaban tensando el muelle de la violencia de la falsa claridad del ahora no emocional.
El cuerpo nunca es frígido, siempre es resilente.
La mente es la frígida.
Después de un estrés postraumático, de un cancer o de una natural menopausia, hay vida.
¿El secreto?
Querer seguir viviendo sintiendo,sí, el corazón abierto.
Amar la existencia. El único amor.
El juego de definiciones o no definiciones bazo-plexo solar se colorean con diversas tonalidades desde las profundidades por debajo de la línea.
Nuestra propia definición en superficie, el color motivación-perspectiva, el binario cognitivo tonal y el condicionamiento del 4 del mar de fondo homogéneo y su transferencia al 1 producen una combinatoria multicolor de conductas.
Todo el que llega a este mundo del DH es un ser indiferenciado dominado por miedos ya sean físicos, ansiedades mentales o nerviosismo emocionales que hacen complicado gestionar la conciencia de las verdaderas necesidades que permitan la diferenciación de nuestra motivación natural que nos lleven a la toma decisiones del ser desde nuestra autoridad interna.
Un análisis conductual , por mucho que molesten a otras ramas de la psicología, hay demasiados compartimentos estancos en todas las disciplinas, y poca síntesis holística, nos da mucha información. Sí, unos pocos outputs en superficie nos informan del barributillo de inputs internos que intenta gestionar el Yo como buenamente puede.
El DH es “la herramienta” más poderosa que existe. Alejada de los intereses estratégicos e introducida con honor kósmico en la IA, los analistas son especie muerta. Sí, la IA sería el hermeneuta-killer del analista.
Sólo, nos quedará acompañar para que el otro implemente el diagnóstico de la IA. De algún modo ese Practitioner de la Diferenciación que Ra introdujo en la etapa final de su vida.
Las creencias del analista y la cognición del cliente son el veneno del DH. Lo científico de la herramienta se ensombrece con el ruido ambiental de la interacción limitante intermentalidades analista-cliente.
Hacer la lectura y soltársela al otro es cómodo para el analista. You know, que la magia de la iniciación haga su trabajo, si no la aplicas no era para ti, si la aplicas mal no era para ti, quizá el Dh no es para ti, bla,bla,bla. Vendemos los casos de éxito y ya esta, sino es que no eras de nuestro fractal, lo hiciste mal o espera un poco, gastaste un poco mas de guita que hay más niveles.
Es la diferencia entre servir al otro y vender al otro.
Empezar desde la superficie ha supuesto que el analista no esté preparado integralmente y se rija por sus creencias limitantes culturales y su biografía de sombras condicionantes. Los cursos grises de Ra son la esencia, la cosmogonía necesaria para que un analista soslaye sus limitaciones existenciales aprendidas.
La lógica de la superficie microcósmica nos convierte en cobayas. Si añadimos la lógica makrokósmica nos convertimos en kobayas con sentido existencial que impulsa la cognición con propósito.
Soy konsciente que el sistema es como es y que lo que digo tiene poco recorrido pues la pedagogía implementada es dogmática, sin cintura.
Pero lo dicho, diagnóstico por la IA, acompañamiento e implementación por un practitioner en el sistema holístico cuerpo-mente del cliente.
Maybe en unos años. O nunca…
©Alf Gauna, 2024