Poesía Suave

La muerte

suaviza.

El sufrimiento

de la partida,

templa lo

intenso.

Solo queda

la caricia,

el beso,

la humedad

de las lenguas

jugueteando.

Dedos

inocentes

y no tan inocentes

que buscan

vulvas

redentoras,

penes

dormidos

por la noria

del sobrevivir.

Simplificar

mente

y tsunamis

emocionales

para que fluya

la Ternura

de vulnerabilidades

compartidas.

Otro beso,

why not,

lamer sin prisa,

saborear la sal

del sudor

de la pasión.

Escuchar

ténues

suspiros,

la excitación

de gritos

liberadores.

Compartir

salivas,

jugos mágicos

kósmicos.

La biología

mamifera

transgénero

donde las células

sin forma

juguetean

a la liminalidad

de lo gaseoso,

lo líquido

y lo sólido.

Compartir el

plasma

divino

del nosotros.

Allí,

donde

tu,

mi amor,

soy yo.

© Alf Gauna, 2024

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