Bewitched, Bothered, Bewildered

Mi vida es un encantamiento a veces molesto siempre desconcertante.

Los egos de la gente son tremendos importan más sus filosofías, opiniones o ideales que mi vulnerabilidad corporal.

Sus necesidades físicas las respeto siempre que no vayan en contra de las mías.

De ideologías están llenos los cementerios.

La mente asesina no respeta la vida.

Es capaz incluso de manipular la vida de unos en contra de otros por fines políticos.

Los asesinos no tienen color, van en contra del único mandamiento kósmico o divino, you choice el nombre que le das al Ello.

La vida es la única ley.

Mi supervivencia es más importante que las putas opiniones.

La edad te hace a hostias el egoísta que tendrías que haber sido hace 20 años pero que por condicionamiento, miedo o cobardía no fuiste.

Si me das miedo olvídate de mi, mis necesidades no se cubren con el precio del miedo.

Mi motivación me salvo el culo hace 15 años, la estrategia y la autoridad no.

Hay casos liminales, en ese filo de la navaja indistinguible entre miedo-necesidad, entre necesidad-miedo, ahí donde la mente bewildered intenta evaluar el sobreprecio emocional. El inpass virtual de la transferencia.

A veces pienso en delete el DH de superficie, incluso en un erase, sin cognición nodal la superficie no tiene sentido, por eso la ley suprema es la vida y no el propósito de tu supuesto Yo.

Muerte a la cruz de encarnación Vida a la Cruz de la Vida.

Heidegger aunque desde la mente hablaba del Dasein, el despertar al entorno, a pesar de su incoherencia nazi muchas veces los mensajes pueden ser válidos.

No hay santos, no hay seres coherentes, es muy difícil ser de 9 centros cognitivo en un sistema de 7. Sí, se puede ser de 9 centros sin cognición y funcional en el sistema pero, you know, cualquiera que no sea proyector.

Sí, hay serendipias, pero casi todas desconocidas. Si se conocen, es que el sistema las ha vilipendiado monetizándolas.

Quien tiene acólitos debe dudar de su propia corrección.

Yo lo hago minuto a minuto.

Day by Day

©Alf Gauna, 2024

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