Me comentaba una clienta, el otro día, que eso de la canalización es un chorrada.
Es una tía muy lista. Y como siempre tiene razón.
En mi vida solo hay tias muy poderosas en proceso de deconstrucción.
Llamó deconstrucción a la desalienación de la mente victimista.
Soy un aliniesta.
Un asesino de mentes en sombra.
Ayudo a sodomizar condicionamientos de 7 centros, karmas tránsgeneracionales y epigenéticos, heridas kósmicas primigenias y biografías convulsas.
Mi target de mercado es mujer, mayoritariamente proyectoras.
Regurgito DH y GK de forma integral con una filosofia de Escuela de Proyectores y una esencia revolucionaria, you know, “Yo Proyector la Revolución”.
No es cuestión de verdades. Es cuestión de vivencias.
Y yo vivo mi DH y mi prosperidad definida en la secuencia de la perla del Camino Dorado..ahora con la paz y la armonia de otra secuencia que hice hace ya casi 10 años y que saldrá al mercado a final de año, la StarPearl, no me gusta su traducción.
Secuencia 55, 19,49,37. Si fuera listo y me supiera vender sería el exquisito (8) Gurú de la mutación.
Contagio renacimiento.
Mi presencia muta en el one to one dentro de mi cueva.
No, no existe la canalización. Los surrealitas y dadaistas fueron los pioneros en soslayar la mente creando desde la mente un supuesto estilo que soslaya la mente.
Es la mente la que imagina que se autososlaya para darse importancia de que existe.
La dualidad es un juego perverso. La tierra y el cielo , el como es arriba es abajo es hermeticamente un puto coñazo.
Parole,parole.
La pertenencia óntiica kósmica “siddihiza” frecuencias. You know, no hay nadie que se crea que la data sale genuinamente de un ente limitado que ha estudiado, que ha investigado, que ha leído la biblioteca de Alejandría y que ha encontrado la verdad por volición.
Las musas tampoco existen.
Es que no hay dos, ni musa ni gente lista.
Hay un fluir de data que emerge en los altavoces de nuestro cuerpo en un mosaico de frecuencias.
El kosmos tañe nuestros quarks como instrumentos musicales y escribe en forma de neutrinos una melodía kósmica.
Un Mozart bobalicón que sin saber crea obras maestras con el feedback biológico.
Pues eso…
Let the music play, viva Barry White!!!
©Alf Gauna, 2024