Dormito
en mi cuna
de bebe.
Veo miradas
traviesas.
Curiosas
algunas.
Mi 30,
limpia
de
condicionamiento,
emite
una extraña
luz.
Luz
de
gas
que
confunde.
Atractor
de deseos
indiscretos,
de heridas
transgeneracionales,
de inmadureces
narcisitas
psicóticas.
Las células
no comprenden,
pero graban
como cassetess
de los 60.
Venus
pizpireto
busca
libertad
fraternal.
Levitar
sobre
la mano
que mece
la cuna
del victimismo
y volar,
volar
…
volar.
©Alf Gauna, 2024