Cuando
sangras
pierdes
un poquito
de tu ser,
de tu integridad,
de tu identidad.
Compartir
tu sangre
es un sacrificio
crístico.
No, no puedo
compartirlo
en forma
de vino
pues entro
en shock
con el alcohol.
Sólo me queda
expulsarlo
a modo
de menstruación
kósmica
yang
por el agujero
negro
de la muerte
hacía
el agujero
blanco
de la vida.
Una
mutación
trans…
egóica
trans…
yin
trans…
estratégica.
Las gotas
de sangre
de mi “g”
se reparten
entre “tues”
frustrados,
amargados.
desilusionados
y encolerizados
como savia
energizante
de satisfacciones,
reconocimientos,
sorpresas
y apaciguamientos.
Transmuto.
Revoluciono.
Mi sangre
sana
tu cuerpo.
Mis manos
dibujan
tu corazón.
coloreado
con el arcoiris
del amor.
Siente.
Y
Renace.
©Alf Gauna, 2023