Desnudos

Nuestros

cuerpos

desnudos

de

condicionamientos

se abrazan.

El tiempo verbal

distorsiona la

eternidad

del encuentro.

Cada milimetro

de tu piel

me traslada

a pequeñitos

“dejas vus”

de ayeres,

de ahoras,

de mañanas.

Besos,

caricias,

sin rumbo,

buscan,

inconscientes,

la inmensidad

del nosotros.

La torpeza,

tierna,

vulnerable,

incluso,

pizpireta,

aborda la

aventura

del orgasmo.

La humedad

brota

en un quizá,

en un

¿por qué no?.

Siguiendo la

lava del deseo,

entonamos

una melodía

sorda

de acústicas.

Vaporosas

lenguas

kósmicas

lamen

las entrañas

de nuestra

extrañada

identidad.

Manos sin dedos,

muslos sin rodillas,

piernas sin pies,

brazos inconclusos,

nalgas perdidas.

En la fusión

el blandibu

de nuestra

suma se desliza

por el lecho

de la muerte

egóica.

El uno surge

en el abandono

místico

del encuentro.

Sin voz.

Sin palabras.

Soñamos

el sueño

de recónditos

placeres.

Al alba,

Venus

amortaja

a la Luna llena

de la muerte

y la pasión.

El bardo

en lo alto

del Tejo

loa

la muerte

del género.

Un homme

et une

femme,

un homme

et un homme,

une femme

et una femme,

peu importe,

dansent

sur le

fil du rasoir

de la mort.

El deseo

desafectado

se diluye

en su ascensión.

Ligeros de

equipajes

la vida

continúa.

Tu allí,

yo aquí.

Ello, everywhere.

©Alf Gauna, 2023

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