La epigenética inconsciente del adn basura esconde la big history.
En una melodía resonante los acordes del piano de Rachmaninov reviven experiencias en lo simultaneo de lo eterno.
Ni tuyo ni mio, ni de él ni de aquella. Ni de ellos ni de vosotros.
Memorias akhasicas sin semánticas posesivas.
Sintáxis irreflexivas con fonéticas amorfas guturales.
Sintiente a-racional.
Lenguajes obtusos en la liminalidad fronteriza entre la dualidad de lo falso de lo de afuera, de lo oscuro de lo de dentro.
Vértigos rotacionales espiralizan lo emergente.
Holografías fractales que transcienden mutando lo holarquico.
Vórtices relativos de absolutas perspectivas.
Miras aquí, enfocas allá.
La vista sucumbe a lo irreal.
Cuando fundes lo ontológico,
el viscoso plasma de la nada se eterniza en múltiples ahoras sin sentido.
Emergencias implícitas en escolios pasajeros.
Espadas y bastos en obtusas oscuridades que bañan las copas de oro.
Sangres negras.
Vientos de fuego.
Tsunamis de tierras.
Terremotos de aguas.
Emociones pizpiretas que acompasan valses transgénero.
Epifanias transgenéticas biodescodificadas en inflamaciones sombrías.
El Rapto libera el Ego.
Ella confundida por el maia revolotea entre lo adorado y lo vilependiado.
Sus labios carnosos se humedecen.
El espíritu Santo mueve su lengua.
En un idioma de deseo apocalíptico,lo vagal diluye lo existencial.
Sentir y Morir
Redimir
lo Epigenético.
Odio
el nirvana,
apesta
el samsara,
quizá
un simple
amén
sea
enough.
Cristo
colgado
de los pies,
mirando
fijamente
a Maria,
sonriendo
al romano
cabrón,
con la hiel
entre los labios.
Sacrificio
biológico.
Sí,amen
me vale,
soy cristiano
sin dios,
andromediano
de pro.
Turista
nómada
de la cognición.
La luz
de la mañana
florece.
Los aromas
despiertan
lo sensual
de existir.
El café
marca el
inicio
de otro
despertar,
de otra emoción.
El nocturno
number two
de Chopin
avanza
y yo
entro en
stand by
forever
and
ever.
©Alf Gauna, 2023