Hay dimensiones que solo muestro en privado.
Soy un científico y el peso del condicionamiento cuesta soslayarlo.
Incluso aunque pueda dar una explicación lo suficientemente racional a los que el sistema llamaría poderes paranormales, mi mente sigue sorprendiéndose cuando esas experiencias suceden.
La vida me llevó a un camino paralelo al del Diseño Humano. No por paralelo deja de ser complementario,esencial y vital para mi trabajo como mentor.
Incluso diría más, el DH sería como esa cartas del tarotista y que la mayoría de las veces es un flocklore para tranquilizar la mente del cliente mientras que lees los mensajes de su cuerpo físico, etérico, emocional y mental. Incluso, búdico y causal.
Desempolvando recuerdos y disciplinadas corporeizadas en mi know how energético de sanador fui iniciado como maestro en diversas ramas del reiki:
Usui Tibetano, Usui Tradicional Japonés, Usui Shiki Ryoho,Sekhem-Seicchim-Reiki (Egipcio), Karuna, Bioreiki, Sanador Espiritual por Arquetipos, Maestría de Rayos Kokoro….
Asi mismo , canalice en agosto 2009 en Lourdes lo que es la esencia de mi trabajo a la que denominé al principio Reiki Yin de la Virgen de Lourdes y que hoy me da por bautizarlo como Reiki37, pues la puerta-clave-hexagrama 37 es mi perla. Fortalecer la vulnerabilidad marcada en mi entorno nodal con Ternura, Fusión de DH y GK.
Este año 2024 han pasado los 7 años de reconstrucción celular desde mi encarnación holística acaecida en 2017 y en estos pocos días que llevamos del año se comienzan a remover energías potenciales que se iniciarán el lunes 22 , con el año nuevo del Rave, la energía cinética de la incertidumbre se manifiesta.
Detrás de la fachada de mentor , hay un sanador, un alienista y a veces un exorcista.
Cuando mis manos se mueven por la noche o invocó rayos la geometría distorsionada de la incorrección energética se corrige.
La forma tiene geometría correcta su distorsión nos habla de inflamación, algunos lo llaman enfermedad.
Ayer una clienta me hablo de un amigo que estaba en estado terminal por un cancer. Me pidió que le diera un consejo para acompañarlo en la intimidad y en la distancia, pues era cuestión de horas. Unas velas , un incienso y la intención es suficiente más allá del parape de lagrimas o tanatorios de postureos sociales que al muerto ya le dan igual. Me ofrecí a acompañar sus últimos momentos con unos rayos amortiguadores de sufrimiento y a “cerrar el huevo” para enviarlo a la luz una vez fallecido.
Esa misma noche me puse a ello. Comencé dibujando su forma aúrica asociada a sus 9 chakras, novedad que introduje yo, pues la sanación por arquetipos solo gestiona los 7 antiguos, incluso es una buena técnica haciendo la sanación en el gráfica del rave para identificar problemas en alguno de los 9 centros, definidos o no, o en los puentes de las definiciones partidas.
Bueno, que me lio, mi sorpresa es que en ese momento que evaluaba sus chakras él estaba muriendo. Nunca me había sucedido esa serendipia. Mis manos, se movían en un océano sin forma pero con olas, coletazos de la fusión de los órganos y de los hub energéticos de la forma individual con la malla eterna del espacio. No, no voy a explicar mi noche ni mi mañana.
Al día siguiente le comunicaron a mi clienta su muerte.
Según la Sanación por Arquetipos una vez fallecido queda como un huevo kósmico sin forma dentro que si queda abierto puede intentar no abandonar la cercania de sus seres queridos y quedar atrapado. Nosotros los sanadores por arquetipos cerramos ese huevo y lo enviamos a la luz, descanso y correción para que vuelva a su enjambre de cristales de personalidad primigenio y no vagando por el etérico.

Sí, cerrando el huevo se obvia el Bardo y se deja de vagar en esos racimos de “Rogue” cristales.

Los del DH se llevaran las manos a la cabeza, con eso de no tocar el cadaver durante 72 horas para permitir todo el proceso lunar del bardo.
Hay una cosa que me ha enseñado el DH es que hay múltiples fractales donde todo es posible y como lo he vivido , lo cuento en primera persona.
Si, querida anoche vi como él se fundía con sus compañeros allá en el cielo y mi cuarto se ilumino con la supernova del reencuentro.
Al igual que en diciembre de 2004 , las 300.000 almas del Tsunami incendiaron mi noche y mi cuarto, pero eso ya es otra historia.
©Alf Gauna, 2024