Son tus besos.
Sólo ellos,
los que
dan forma
a mi corazón.
Sin ellos,
amorfa
cuando tu lengua
orbita mis labios.
El demiurgo kósmico
toma la arcilla
de mi diapasón
cuántico.
Cómo mágico
orfebre lo talla
al giro sufí
del amor.
Abro la boca
para tragar
la saliva
de tu ser,
el maná
que cementa
su forma.
Amodiño
la sangre
de la pasión
comienza a brotar.
Despierto
del largo
sueño
del karma
y ,por fin,
las luces del dharma
asoman en la
lontananza.
Laméme,
humedéceme
Dame la vida
con
tu boca,
con
tu labios,
con
tu lengua.
Tic
Tac.
Tic
…
Tac
…
al fin
existo.
©Alf Gauna, 2024