Fin de fiesta.

Thank God It’s Friday.

Película de mi adolescencia.

Hoy podríamos decir: gracias al Señor, se acabaron las putas Navidades.

La rutina hace que el astral deje de tocar las pelotas.

No es que mi rutina se trastorne demasiado en Navidad, pero sí la de los demás, y los ociosos llenan el campo emocional de mucha mierda.

Y ya sabes: mis tonos 5 y 6 me hacen muy sensible a esa marabunta de frustraciones, odios, amarguras y desilusiones.

En breve comienza el Año Nuevo del Rave y trae una energía de aceptación.

El velo va a seguir cayendo y los europeos somos quienes más lo vamos a sufrir.

Ese mundo ideal posmodernista de coches eléctricos, ecología y derechos humanos va a caer —ya ha caído—, aunque los medios de comunicación y los políticos mantengan el engaño.

Ya sabes: viene el sheriff, el macarra, el abusón del cole —según lo veas— y te robará 50 millones de barriles de petróleo, que luego quizá algún gilipollas use para alimentar un grupo electrógeno y cargar las baterías porque los paneles solares están sucios, o mira por dónde está nublado, o las aspas de los molinos de Don Quijote se han partido con el viento.

La ideología y la esperanza matan, incluso aunque sean correctas para ti, según dice el DH. Si puedes, transfiere al 5: te salvará el culo.

Asume ese fondo de neutrinos que nos baña a cada instante. Predomina la homogeneización estratégica de la supervivencia, basada en los tonos 1 y 4: miedo y necesidad.

Oye, si hay que iniciar, se inicia.

A tomar por culo la estrategia.

En el fondo, todos tenemos ese bazo reptiliano que intenta salvarnos el culo en el ahora.

Bajemos al cuerpo y dejemos la mente para estar alerta, que mire. Como cuando el australopiteco se puso a dos patas en la sabana para ver si venía un león en la lontananza.

Cuidemos nuestro sistema inmunitario.

El colectivo es idealismo. Puedes pasar de él sin problemas. Pura mente.

El problema, as ever, es el mamífero.

Lo tribal.

La familia.

Los seres queridos.

Los vínculos.

Esa es la temática que se abre este año.

Solo te puedo dar un consejo: no puedes salvar a todo el mundo.

Luego, si cada uno quiere ser un héroe, yo no tengo nada que decir.

Pues eso,

happy

new

year.

© Alf Gauna, 2026

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