Vínculo

La galaxia dice que toca.

El programa manda.

Soy escéptico con estas cosas.

Pero es una forma de hablar y de dar sentido.

Vincularse desde las heridas es codependencia.

Negociar desde el victimismo se basa en miedos, inquietudes y ansiedades.

Mal asunto. Aunque muy humano.

Dicen que el vínculo debe nacer de cierta independencia.

Si seguimos la primera trayectoria del circuito tribal del camino místico —es decir, 19, 49, 37, 40—, según vibremos, así negociaremos el vínculo.

Codependencia (necesitada–aislada),

reactividad (inerte–rechazante),

debilidad (sensiblero–cruel),

agotamiento (conformista–despectivo).

Independencia, revolución, igualdad, determinación.

Interdependencia–sacrificio, renacimiento, ternura, voluntad divina.

Negociar desde la necesidad o desde el aislamiento; desde el rechazo o la evitación del vínculo; desde una falsa sensiblería o desde la crueldad más revanchista; desde el conformismo o desde el desprecio… solo traerá la historia interminable del dolor.

Si lo haces desde la frecuencia más estable de ese don escondido tras las sombras, te llevará a una revolución interior más allá de las reacciones emocionales y a la determinación de que, si es necesario, es mejor solo que mal acompañado para preservar la independencia y la igualdad.

Si negocias desde el siddhi tus vínculos, simplemente no hay nada que negociar, pues la voluntad divina trasciende el ego, al que sacrificas, y aceptas con ternura que el renacimiento del vínculo está fuera de tus manos.

Cada uno se sitúa según su momento de vida.

No soy quijote y no doy más valor a una frecuencia que a otra, pues depende de las circunstancias vitales y del momento de la encarnación que atraviesas. En realidad, no depende de ti. Aunque haya encarnaciones que te hagan soñar que depende de ti; otras en las que no hay nada que hacer salvo quemarte en el dolor; y otras en las que sueñas que eres puro advaita.

Permítete jugar a que algo de control tienes.

Lo más bonito es jugar a que trasciendes las sombras revolucionando tu interior para renacer y fluir con prosperidad y armonía orgánicamente en tu fractal, mostrando tu proceso de individuación y diferenciación.

Este año toca negociar vínculos.

Elige tú la frecuencia.

© Alf Gauna, 2026

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