Lo turbulento sigue ahí.

Intento apagarlo con foie gras.

Y nada.

Es Luna Llena en Leo.

Mi ascendente.

Con mi Luna en Escorpio y Marte en Aries.

La revolución interior está asegurada.

Diréis: ¿y por qué untar paté?

Es una metáfora del lobo que engulle hígados.

El hígado y la sangre son el G, el ser.

Al igual que los vampiros chupan la sangre

para captar adeptos y someterlos.

Los lobos comen hígados con la pasión de poseer seres;

da igual carapuchiñas vermellas que abuelitas.

El lobo realmente no quiere poseer:

busca a la compañera-loba poderosa

con quien compartir la noche solitaria y tenebrosa,

para, acompañados, aullar al unísono.

Adorar juntos a la diosa Luna.

Sentir juntos la soledad de existir.

Lamiendo nuestras heridas

con ternura (37) y con compasión (36).

© Alf Gauna, 2026

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