Pero la gente no tiene
tiempo para el amor.
La rueda de las circunstancias
impiden el impasse del sentir.
Surfear la bioquímica más allá
de a que playa la mente quiera llegar.
Olear como avizorado torero que capea
con sus cadera los dimes y diretes
de las mareas hormonales.
You know.
Ahora si.
Maybe no.
No veo una playa final.
Ni falta que hace.
En la playa me aburro.
No me gusta el sol.
Me pica la arena en las pelotas.
Eso, olear.
Atisbar sin rumbo.
Solo la montaña rusa del quizás.
Ese ahora que nunca llega.
Pero que se siente posible.
La adrenalina del propio viaje a ninguna parte.
Como lo de Machado sobre el camino.
Pero, sin caminar solo oleando.
Existir.
Viviendo.
© Alf Gauna, 2026