Despierta,Desarrolla,Limpia,Abraza y Muestra!

El mayor problema que me he encontrado en mi camino como mentor ha sido el que indica Ken Wilber en «Meditación Integral», en la «Religión del Mañana» y en muchas entrevistas. Cantidad de gente despierta inmadura manipuladora o gente con inteligencias muy desarrolladas también manipuladoras y despiertas a su manera…..

Mucha personas me han presionado para salir antes de tiempo y realmente los tiempos los define tu cuerpo , tus emociones, tu sombra,tu infancia, tu transgeneracional ,tu entorno, tu educación, un proceso que puede ser muy largo. Un proceso independiente de las necesidades económicas de la vida, que evidentemente si están en contra lo alargan. Un largo período de descondicionamiento , de maduración y desarrollo hasta alcanzar al centauro despierto integral y poder comenzar a respirar el añil del tercer grado.

WAKE UP-DESPIERTA

Ser Testigo ,Presencia Cognitiva, Atenta y Viva apoyándote en las más poderosas herramientas de crecimiento existencial disponibles.

GROW UP-DESARROLLA

Aprender a ver y asimilar nuevas perspectivas que impulsan una vida plena y amplían tu mentalidad.

CLEAN UP & EMBRACE – LIMPIA & ABRAZA

Aclarar tus emociones , abrazar tus sombras para desbloquear los temores de siempre y liberar tu verdadero poder.

SHOW UP-MUESTRA

Mostrar todas tus capacidades para escuchar, enseñar, persuadir y liderar.

“La investigación realizada al respecto hasta la fecha ha puesto de relieve la existencia de dos tipos, al menos, de crecimiento y desarrollo… lo que implica que el ser humano se enfrenta a dos tipos muy distintos de compromiso espiritual. Y lo más curioso es que, como el descubrimiento de uno de ellos es relativamente reciente, ningún camino de crecimiento o desarrollo (convencional, espiritual o de cualquier otro tipo) ha incluido, hasta el momento, esas dos importantes dimensiones a las que nos referiremos como «desarrollo» y «despertar». Y el hecho de que ningún enfoque los haya tenido en cuenta a ambos implica que, al centrarse en una sola de esas dimensiones y desdeñar la otra, la humanidad ha estado generando, a lo largo de toda su historia, seres humanos fragmentarios o incompletos.

Con ello queremos decir que la humanidad ha estado produciendo individuos que, si bien se hallaban muy desarrollados (es decir, muy avanzados) en algunas de sus inteligencias múltiples, también estaban muy poco despiertos o iluminados (es decir, que carecían de toda noción de lo que los sufíes de nominan «Identidad Suprema» y permite a las personas experimentar que son uno con la realidad, con el universo y con todos los seres). Siga leyendo, pues, por más que estas afirmaciones le parezcan, por el momento, un tanto «lejanas» y verá cómo, con el tiempo, las cosas empiezan a cobrar cierto sentido. ¿No le gustaría, si esa realización de la que estamos hablando fuera posible, participar de ella? Porque una de las cosas que vamos a hacer en este libro es descubrir cómo podemos empezar a entender lo que esta experiencia significa personalmente para usted.

La humanidad, por otro lado, ha estado produciendo individuos que aunque llegaron a despertar o iluminarse, se han mostrado muy inmaduros en muchas de sus capacidades humanas. Por ello precisamente hay personas que, pese a ser «uno con el mundo», se hallan muy poco desarrolladas psicosexualmente (y se aprovechan, en consecuencia, de sus discípulos), muy poco avanzadas moralmente (recordemos que no fueron pocos los nazis, por ejemplo, que se interesaron por la meditación y las prácticas de yoga) o son francamente homófobas, sexistas, racistas, xenófobas, autoritarias, rígidamente jerárquicas, etcétera, con una inmadurez en cuestiones mundanas rayan en la disfuncionalidad… cuando no en la abierta patología.

Jamás hemos contado con una práctica que tuviese seria y simultáneamente en cuenta el desarrollo (es decir, la maduración plena de todas nuestras capacidades o inteligencias múltiples) y el despertar (es decir, la Identidad Suprema). Por ello, necesitamos una práctica que no se limite a crear seres humanos parciales o fragmentarios (que es, hasta ahora, todo lo que hemos hecho), sino que contribuya al alumbramiento de seres humanos totales, completos y auténticamente maduros en todos los dominios de la existencia.”

Ken Wilber

© Alf Gauna, 2017

 

 

 

Rhodes versus Ra Uru Hu.

Podría hacer un par de libros sobre las consideraciones técnicas que todos esperan que haga sobre ambos sistemas, pero lo más sencillo es esto:

Mi respuesta a una amiga.

Querida M.:

La experiencia me ha dictado siempre que las técnicas y las personas son pasajeras. Lo que te sirve en un momento dado , pasado un tiempo se supera y aparece un nuevo lenguaje para explicar lo que te pasa.

El diseño me sirvió en una época ya que me daba unas claves que se ajustaban a mis necesidades, luego al evolucionar la consciencia se puede llegar a superar o no. Todo tienes sus peligros ya que hay gente que se engancha a todo y puede llegar a convertirse en religión. Pero también puede ser simplemente que es así porque tienen que quedarse ahí, sin más, y que su vida funciona de maravilla. No nos podemos cerrar hay 7.500 milones de formas humanas diferentes, lo que le vale a este , no te tiene porque valer al otros. Para mi sigue dando claves importantes para muchas personas.

No quiere decir que la técnica sea falsa o como te adjunto en el email que ha mandado el baantu ir en contra de esto o de esa persona, que esto está mal y que yo tengo razón. Esta claro que hay mucho «business»  pero en todos los sitios hay una fuente de verdad sólo hay que tener criterio para desenmascarar lo que no te sirve y para ello tienes que conocerte.

Que el sistema de Diseño Humano se lo haya inventado Ra no significa que no funcione, Einstein, Freud,todos nos inventamos algo o si quieres canalizamos alguna verdad o simplemente somos conscientes de una novedad que nadie se ha dado cuenta en lo que emerge del caos cósmico dándole así sentido. Si tu lo pruebas y te funciona ya esta. Además lo de funcionar es un puro sueño, realmente significa vivir más relajado y aceptar para fluir sin muchas resistencias.

Supongo que al mandarte este email acabo de echar tierra sobre mi propio tejado al hacerte vacilar sobre si sirve de algo todo esto.. Pero , ya sabes la honestidad ante todo. De hecho, ya ves que en mi mentoring no hablo nunca de una técnica determinada. La técnica soy yo y mi consciencia. Y eso es lo que yo quiero de la gente que su técnica sea su consciencia , para estar seguro de si mismo y darse cuenta que no hay nada seguro. Que el Universo (otros lo llaman Programa) maneja más de lo que creemos. Quizá el quid de la cuestión sea sólo esta , el Programa.

Mi único sistema es escuchar con consciencia y cariño, la palabra amor se esta quedando vacía de lo mal que se usa. Creer en ti, como tu deberías creer en ti misma.

No hay sistema, no hay libro que escribir que no sea el que tu escribes con tu vida.

Seguir un sistema es una religión más. No hay maestros , ni gurus. Hay ejemplos de vida que te pueden servir o no, si estas despierto.

He estado muchos años estudiando el Diseño Humano y no me arrepiento lo más mínimo. He estudiado físicas, claves genéticas, el baantu, 64k, reikis, sanaciones, biodescodificación, mba, y bla , bla, blas en todo  también hay mucha mentira, y tampoco me arrepiento de haberlo estudiado. Lo que la gente de hoy llama mentira era la verdad que la consciencia del pasado era capaz de entender. Y ya veremos que verdades emergen de las supuestas mentiras del pasado o  de las supuestas verdades de nuestro presente.

La iluminación es un concepto transitorio , la iluminación de Buda , no es la iluminación de Jesus, o de Osho. La iluminación se refiere siempre a un momento o época determinada. Por eso lo único importante es estar despierto y ser sensible a la luz que desprende la consciencia en un instante determinado y estar abierto a sus cambios, a su evolución, a la emergencia de nuevos órdenes , a las mutaciones.

La Cosmología del Diseño Humano, es otro intento de explicar la evolución del universo. Hay cientos de Cosmologías, con lenguajes más míticos que otros, con lenguajes más científicos que otros. Yo he estudiado casi todas y para mi es de las más consistentes, He investigado y añadido la parte científica que le da más consistencia y que Ra no pudo, no quiso, no supo o no le dio tiempo a compartir. A mi ,me va valiendo y, por ahora, resiste al paso del tiempo y a los descubrimientos científicos que van apareciendo.

Yo hago mi trabajo de uno a uno o en Pentas ( grupos formados con los dedos de una mano), me resuena mucho más.

Y como el juego de la oca :

«de oca a oca y tiro porque me toca»

Recuerda :

No te quedes en la casilla de la cárcel si ves que algo en tu vida no fluye.

Un beso

Alf

© Alf Gauna, 2017

Pesimismo Kósmico

Estamos condenados. El pesimismo es la cara nocturna del pensamiento, un melodrama de la futilidad del cerebro, poesía escrita en la tumba de la filosofía. El pesimismo es un fracaso lírico del pensar filosófico, con cada intento de pensamiento claro y coherente marchito y sumergido en el gozo oculto de su propia futilidad. Lo más próximo que el pesimismo llega a un argumento filosófico es en el jocoso y lacónico «Nunca lo conseguiremos», o simplemente «Estamos condenados». Todo esfuerzo está condenado a fracasar, todo proyecto está condenado a lo inacabado, toda vida a no ser vivida, todo pensamiento a no ser pensado.

El pesimismo es la forma más baja de filosofar, a menudo vilipendiada y desdeñada, meramente un síntoma de una mala actitud. Nadie necesita nunca el pesimismo de la manera en que uno necesita el optimismo para que le inspire a ganar grandes alturas, a ponerse en pie, de la manera en que uno necesita la crítica constructiva, el consejo y el reconocimiento, los libros edificantes o una palmadita en la espalda. Nadie necesita el pesimismo (si bien me gusta pensar en la idea de una autoayuda pesimista). Nadie necesita el pesimismo y, sin embargo, todo el mundo —sin excepciones— ha tenido en algún momento de su vida que afrontar el pesimismo si no como filosofía, entonces como una queja —contra sí mismo u otros, contra su propio entorno, su propia vida, contra el estado de las cosas, o el mundo en general—.

Hay escasa redención en el pesimismo, y ningún premio de consolación. A la postre, el pesimismo es una cautela de todo y de sí. El pesimismo es la forma filosófica del desencanto —desencanto como cántico, como mantra, como voz solitaria y monofónica que se torna insignificante ante la inmensidad que la envuelve—.

Eugene Thacker