Con ella
solo hablan
los cuerpos.
El discurso
mental
muta
a caricia,
a besos.
Lenguas
que se
enroscan
buscando
sintagmas
en húmedas
fonéticas.
Las miradas
avivan
el deseo,
la pasión
convergente
de los que
aprenden
a hablar
en el ahora
del orgasmo.
Manos confusas
que cachetean
el abecedario,
vociferando
guturales
vocales.
Consonantes
inconscientes
incapaces
de palabrear.
Coños
y pollas
engullidos,
desparecen,
destruyendo
laringes,
el oxigeno
sigue su camino
en magias
neardertales
uterinas.
Un tsunami
de salivas
multifrecuencia
tamizan
un arcoiris
de anhelos,
de destinos
komunes.
En un
eterno
koito
kósmico,
los gritos
del silencio,
mutan
a ondas
gravitacionales
que erizan
la piel,
sudada,
lamida,
degustada,
masticada
….
tragada.
©Alf Gauna, 2024