“tengo un sentimiento…. vivir como si todo fuese mentira…. cómo si no hubiesen preguntas…. como si ni siquiera me importasen…. cómo si la verdad no existiera…. excepto sentir… como si la única cosmología fuera sentir…”.
Se me saltan las lágrimas, sí, las kósmicas, esas que me hacen sentir el honor de la pertenencia óntica a esa nada eterna vacía aniquilada que nos une a ti y a mi , mi amor.
Aniquilado lo divino queda la pasión de sentir y compartir nuestra manera diferenciada de sentir.
Un infinito orgasmo de sensaciones, percepciones, más allá del bien, más allá del mal.
Sentir como única kosmología, como única filosofía de vida biológica.
Necesito lo que sientas para añadirlo a lo que siento y llegar al orgasmo místico, al abandono supremo de lo que sentimos fundidos en el amor de pertenecer y de existir.
Somos nada, somos todo al compartir lo que sentimos.
Esa necesidad de sentir que vence al miedo, al deseo, a la inocencia,a la esperanza y a la culpa.
Muerta la estrategia sólo queda percibir, recibir para que el bebe kósmico sueñe con un infinito mundo de ilusión y fantasía.
Construir tu y yo, mi amor, un diccionario kósmico de emociones, para que nuestro hijo kósmico baile la sinfonía eterna del placer y del dolor, hacer universal lo humano y lo mamífero.
Sí, sentir es la única kosmología.
Gracias, mi amor.
©Alf Gauna, 2023