El kosmos, sin saberlo, ejecuta una subrutina en el laboratorio de Gaya.
Aunque parece que hay un dios demiurgo, e incluso aunque el Diseño Humano habla de un Programa que induce al engaño por la insoslayable hermenéutica antropocéntrica, la realidad es que no es ni consciente ni volitivo.
La cosmogonía cognitiva es un proceso evolutivo de reequilibrado dinámico, sin necesidad de metafísicas, espiritualidades ni arquetipizaciones involucionistas.
La metafísica es el nombre de aquello que la retrocognición humana aún no ha podido identificar y que, probablemente, en este intervalo biológico nunca será posible.
De algún modo, ese gap de no poder identificar la liminalidad primigenia quizá sea realmente una de las condiciones iniciales inconscientes del proceso.
Esa liminalidad fuente busca el cognoscere. Reconocerse.
Aunque suene a teleología, no lo es, pues ese supuesto fin nace de la arqueología retrocognitiva.
De algún modo, es una posible conclusión a priori de la tendencia de la flecha evolutiva.
No una verdad absoluta. Un posible corolario.
Una epifanía en el ahora de la luz y de la forma. Plenitud just now.
La verdad y la bondad cambian; solo la Belleza permanece, inmutable.
Ese propio Programa del que habla el DH tampoco es una teleología; es lectura humana, la mente casuística que busca patrones para encontrar sentido.
El kosmos no dicta conscientemente. El mensaje de la Supernova SN1987 fue decodificado y hermeneutizado por ese vehículo humano según la plenitud (luz + forma) accesible en ese momento histórico.
De algún modo, esos patrones identificados en forma de ciclos y de posibles futuros son solo tendencias probables; si quieres, quizá posibles tendencias que lo humano convierte en destino.
Lo Pleno es la suma de las cinco Bases: Protón, Electrón, Neutrino, Monopolo y el emergente Espacio, que se expresan en el sueño psíquico en forma de Despertar, Crecer, Abrazar & Limpiar, Abrirse y Mostrarse.
Sí, you know: Wake, Grow, Embrace & Clean, Open & Show Up.
Lo wilberiano hace integral el DH.
Cada uno con las limitaciones de sus niveles de plenitud contemporáneos.
Paradigmatizar es dogmatizar, corolario humano, maybe necesario para la homeostasis existencial.
Mi cuerpo esconde la trampa del “mi”.
Sensor kósmico con limitaciones biológicas que, de algún modo, decae por uso y desuso.
Ese “mi” debe observar cómo, desde ese decaimiento, la experiencia se metaboliza.
Acto 19.5 de sacrificio trans-egoico.
Sí, al final todo es trans.
Cuando despiertas a que el I, el you, el we, el she, el he son simplemente un IT perdido.
Un It buscando esa arca perdida de la cognición.
El Santo Grial Kósmico.
© Alf Gauna, 2026