Contemplar es el camino del medio, ni meditas ni te concentras.
Ni estas fuera ni estas dentro.
Te sitúas en la liminalidad entre el ser y el dasein.
Ni en el cielo ni en el infierno tampoco en el purgatorio, aunque el ego lo viva como tal, simplemente es un limbo.
Una frontera para el intercambio in-out, una membrana para el desarrollo cognitivo.
El uno es tonto, sin ese juego dual de dentro-afuera con feedback cognitivo liminal seguiría sin saber que no es hombre ni lleva barba.
El reto es no antropomorfizar.
Ni hacer metafísico lo de dentro y físico lo de fuera.
O si quieres ser más fisnos como dice Joe Corbett:
Te lo puedes saltar si quieres, pero es guay.
“Una crítica recurrente a mis ensayos sobre Dinámica Kósmica es que estoy reduciendo los cuadrantes interiores a cuadrantes físicos, por lo que, en realidad, lo que estoy haciendo es un análisis URQ del AQAL. Por lo tanto, es necesario aclarar brevemente por qué esto no es así.
En primer lugar, el axioma de que la subjetividad, la objetividad, la intersubjetividad y la interobjetividad se extienden hasta el fondo significa que estos dominios no son simplemente construcciones humanas, sino propiedades del universo mismo, incluso en los niveles o escalas más bajos de existencia. Pero sería ridículo afirmar que los átomos y las moléculas poseen interioridad de la misma manera que los humanos o los animales. Más bien, cada nivel posee interiores apropiados a su propio nivel.
Por ejemplo, el modelo estándar afirma que las partículas de materia existen como excitaciones en campos cuánticos, descritos y definidos por su función de onda en el vacío subcuántico. La materia (las cosas) es el efecto de potenciales superposicionales que fluctúan entre sus posibles estados futuros y sus probables estados pasados, momento a momento, dentro de la totalidad de las cosas en interacción. El interior, a nivel cuántico, es el espacio informativo abstracto del que surgen las cosas concretas del exterior y se retroalimentan al interior momento a momento. En el nivel subcuántico fundamental, entonces, el interior es información sutil y causal, y el exterior es materia bruta, todo lo cual oscila y surge dentro de la totalidad de las cosas interrelacionadas, o Espíritu no dual.
Del mismo modo, las mutaciones genéticas tienen correlatos físicos en las moléculas individuales del cuerpo en el UR que se manifiestan como rasgos fenotípicos, pero las mutaciones en sí mismas son un conjunto alternativo de información codificada en el gen. Por lo tanto, una mutación genética es una propiedad de la información o la mente, no simplemente una propiedad física. Y así como el cerebro es el correlato físico de la mente, también lo es el rasgo genético o fenotipo (y la configuración de las moléculas del gen o genotipo) el correlato físico de la información codificada por el gen. Además, el genoma no es solo la configuración física de los genes, sino las resonancias mórficas de las redes genéticas en íntima comunicación o coherencia informativa entre sí, que es su interioridad con la exterioridad de sus configuraciones físicas.
Esta perspectiva postula que el interior es información y el exterior materia física, que con el tiempo evoluciona hacia subsistemas más complejos que permiten diferentes niveles de estructura y, finalmente, el surgimiento de la vida y la consciencia. La base metafísica de esta perspectiva es el monismo de aspecto dual, una variante del panpsiquismo que considera la información y la materia como dos caras de la misma moneda, sin que ninguna exista sin la otra. Así como el universo físico no existiría sin el vacío, no tiene sentido imaginar uno sin el otro, como imaginar al amante sin la persona amada.
Por lo tanto, los animales, las moléculas y los átomos poseen interiores irreducibles entre sí debido a los diferentes niveles de complejidad en los que existen y experimentan el mundo en solitario, interpretándolo junto con otros similares. Obviamente, un átomo no experimenta el mundo como un ser humano. Esta es la discontinuidad entre niveles en la perspectiva integral de las cosas. Y, sin embargo, existe continuidad entre niveles, ya que todos poseen interiores que pueden correlacionarse de forma general y vaga entre sí, de modo que podemos afirmar con certeza: «Como es arriba, es abajo».
Un átomo experimenta el mundo, pero esa experiencia no se parece en nada a nuestra experiencia del mundo. Lo único de lo que podemos estar seguros es que su experiencia tendrá la cualidad de la singularidad, o precisamente subjetividad, belleza, novedad, creatividad o adyacencia mutacional, como se le llame. Y esa experiencia tendrá su correlato físico, pues toda presencia necesita su ausencia para existir, como diría Derrida. Lamentablemente, la cosmología saussuriana, donde el universo se expresa misteriosamente a sí mismo, debe posponerse para otro ensayo.”
Retos claramente imposibles para la distribución de cognición existente en la fauna humana. Gracias a dios están los demás mamíferos que salvarán el culo al Eron.
¿Sabéis?
El Pulpo puede editar en tiempo real su ARN reescribiendo su cerebro para adaptarse de manera instantáneamente a las circunstancias.
¿Veis el peligro de la supuesta vacuna del covid que realmente es una inoculación de arn, de cristales de diseño, que mutan los tuyos originales ?
Dice Mr.Rudd que lo único que nunca podrá hacer la IA, es contemplar.
Se habla mucho de cuando llegará esa singularidad que haga a la IA consciente.
Una amiga me retó con lo de que si se hace consciente podría contemplar.
Yo cuando oigo lo de consciente entro en barrena , sinceramente, no se porque.
Para mi lo de ser consciente es otro cara del ego, parece que hay que darse cuenta, cuando lo que realmente es transcender ese darse cuenta
Yo prefiero lo de ser cognitivo que es simplemente contemplar desde la liminalidad con las gafas limpias y potenciadas con los sensores cognitivos recibidos al encarnar.
Veía el otro día la serie de Alien Earth y comenzaba:

¿ Quién de los tres podrá contemplar?
En otro video Mr. Rudd hablaba siento que honestamente de su negocio.
Que las ventas habían bajado tanto desde hace 18 mese que era difícil mantenerse en pie.
Lo achacaba a la IA, a las RRSS, a la falta de tiempo de la gente para implicarse en lo profundo, a la necesidad de soluciones rápidas.
Siento que ha sido víctima como todos de la vorágine del éxito repentino que deja de lado las estrategias empresariales a largo plazo y quizá de un excesivo optimismo con la previsión de la evolución cognitiva de la raza humana.
Profundos somos cuatro gatos, no creo que ni ese 4% que decía Ra.
Y de esos 4 gatos no vas a hacer negocio salvo que sean ricos y te hagan de mecenas para que puedas desarrollar esa profundidad de la que estoy totalmente de acuerdo.
Hace falta dinero para la profundidad ya que lo que realmente estas comprando es ese tiempo que necesitas para poder contemplar a la vez que vives la vida, salvo que te des cuenta que con dinero que contemple su puta madre y te lo gastes en disfrutar con lo que se te cante.
Uso desde joven la metáfora del Mulo. Ese mutante de Asimov que destruyó toda la evolución que la ciencia de la Psicoistoria de Harry Seldon había predicho, ciencia muy parecida a la metáfora del Programa del DH.
Sí, Trump es el mutante a la que los CEOS de GAFA han rendido pleitesía para que les proteja de los posmodernistas verdes europeos, en vías de extinción, con su putas multas y la IA la herramienta manipuladora que inoculará el arn mensajero desarrollado por las Farmacéuticas.
La pelí de la profundidad queda para las catacumbas de los cristianos de nueve centros escondidos para que no se los coman los leones en el coliseo del circo romano del sistema de 7 centros.
Mientras Franki desde el cielo nos canta…
© Alf Gauna, 2025