Pues parece que el mood lo es todo en mi vida.
A pesar de las diferentes presiones emocionales a las que me somete la raíz y de las diferentes voces que llegan a mi garganta desde el G, lo individual —en mi caso, por ser solar— es lo que más rula en mí.
Y ya sabes, y si no, ahora lo sabrás, que lo individual es cuestión de mood, tengas o no las emociones definidas.
Ese «ahora puedo, ahora no puedo» lo es todo.
Para lo social es indispensable tenerlo en cuenta.
Los excesivamente técnicos y literales del dogma dirán que me equivoco, pero para mí basta un poco de activación individual para que el mood mande.
Ya sabes, es la puta lucha de siempre: lo colectivo sobre lo individual. Pero la ciencia de la diferenciación consiste precisamente en eso: poner lo individual, lo distinto, first.
Yes, a lo Trump: «America First».
Sobre todo al principio de tu proceso de descondicionamiento.
La homogeneización consiste en eso: que lo grupal mande. Aunque ya sabes que lo grupal es manipulado por los intereses individuales de unos pocos desde el Wa.
Con lo cual, colócate a ti primero, incluso aunque seas Proyector y vengan con la milonga de «¿quién coño es el otro?».
Hay muchos mantras en todo, pero hay jerarquías. First: «Ámate a ti mismo» y relativiza el puto no choice, pues cierto choice hay.
La realidad del no choice se desvela en el bardo; mientras, sueña que algo eliges.
¡Qué cantidad de parvadas se inventa la gente y nosotros, que no tenemos vida, siguiéndolas, por Dios!
OMG.
Pues eso: cuando emerja ese «no me apetece» o ese «no puedo», pues no.
Sin más.
Realmente, el que dice que sí puedes, aunque tu cuerpo no pueda, es tu mente.
Cuando va apareciendo la metacognición, esa que realmente traduce el lenguaje del cuerpo, al principio intentará convencer a la mente de por qué no te apetece hacer esto o aquello, o aguantar o no a ese gilipollas, con lógica o haciéndole recordar afrentas del pasado, hasta que llega un momento en que simplemente pasarás de la mente de tu no-ser, sin más explicaciones.
Esa freedom individual de la 55 que deja atrás a la víctima de lo grupal.
Emerge la dirección 2-14, la mutación 3-60, te liberas de la provocación emocional 39-55 y, ya si eso, comunicas tu aportación singular 1-8 o incluso manifiestas amablemente en sociedad 12-22, ya sea tu frikismo 43-23 o todo eso oculto que has desvelado 61-24.
Gracias a Dios, los dogmáticos solo me leen de reojo, pues esto es un poco herejía antimecanicista. Pero, ya sabes, es experiencia de vida, eso que el Diseño no tiene muy en cuenta. Y es que la vida no sigue la corrección mecánica.
Por eso el Programa falló, pues el humano es el Mulo de Asimov.
El mutante rebelde que, desde la disyuntiva Ser–No Ser, destruye lo mecánico mutándolo en cognición.
Hagamos filosofía de vida mutando la ciencia hacia la ciencia ficción.
© Alf Gauna, 2026