Secreto de Confesión

Sí, en el fondo solo hablo de mí, pues, como buen exorcista, me debo al secreto de confesión.

Mis escritos pueden sonar narcisistas, arrogantes, vanidosos… Bueno, es lo que hay en las sombras de mis hexagramas, incluso en mis colores. Sí, como buen Proyector avispado, manipulo bien las «50 Sombras de Alf».

Más allá del postureo, algunos de mis clientes me tachan de frío; curiosamente, otros, de excesivamente hot.

Claro, es lo que hay cuando la gente no profundiza en el mundo de la Variable.

Lo de Alf no es gratuito.

Alf como Quad-R, ya sabes, la variable integralmente receptiva.

La gente no soporta que lo que reflejo no sea mío, no sea personal.

Ya lo decía Ra: si traes mierda, escupiré mierda sobre tu cara; si traes ira, seré el más iracundo; si traes consciencia, recibirás consciencia; si eres amor, vomitaré amor.

Es evidente que el humano sufre:

Primero, por el sacrificio de ego que supone.

Segundo, por el trato injusto de algunos, que va desde el lost-win al «no acepto tu proceso».

Tercero, por vivir en mis carnes el sufrimiento de seres de luz viviendo absurdas y dolorosas circunstancias.

Sí, I know, son mis nodos 19.5-33.5, pero también me toca el sufrimiento directamente en la esencia de mi cuerpo y de mi psique.

El trabajo con Proyectores es muy duro. Se creen que lo saben todo y que pueden opinar sin respetar que quizá el que tienen delante tiene más trayectoria. El mismo Ra hablaba de la jerarquía de edad.

Al final, los acompañamientos que fracasan o acaban antes de tiempo son aquellos en los que quieren competir, quieren ayudarte para cambiarte o arreglarte, quieren colaborar contigo o quieren algo más… Y, en el fondo, todo son proyecciones de sus propias heridas.

Claro, cuando digo esto, se acabó el pastel: eres un puto vanidoso, un arrogante. En vez de aceptar que delante suyo hay un viejo sabio que le lleva 20 años de experiencia, que ha descarrilado 20.001 veces de la vida y que, de algún modo, no habla de su proceso por hablar, sino porque lo ha comprobado científicamente.

La trampa siempre ha sido soñar que hay algo para Jorge cuando, realmente, por ahora, nunca hay nada.

Lo que hay, está, le guste a tu mente o no.

Y lo que añoras, cuando venga, vendrá. O no.

Gracias a Dios, algunos acompañamientos hacen que el propio viaje se convierta en un siddhi continuo.

Y, al final, te planteas si el proceso es simplemente lo que hay, más allá de la estrategia de conseguir lo supuestamente anhelado.

Es cuando te das cuenta de que eso es ser receptivo: simplemente vivir la estrategia del ahora.

Day by day.

Pasito a pasito.

Mientras, sigo los consejos de papá Bob para los DRR PRR:

Alguien con la variable PRR DRR representa el extremo de la cognición receptiva y pasiva, siendo considerado uno de los seres potencialmente más conscientes y creativos del planeta. Al estar completamente orientado hacia el futuro evolutivo, no funciona de manera estratégica ni enfocada en su vida.

Sus características principales son:

  • Son una fuente de recursos cognitivos: su cerebro y su mente no están diseñados para organizar o buscar información de forma activa, sino para absorberlo todo de manera holográfica e ilimitada —frecuencias, auras, campos electromagnéticos y el entorno en general—. Al ser puramente receptivos, no tienen acceso consciente directo a lo que almacenan; por ejemplo, pueden leer un libro y olvidarlo por completo a la semana siguiente. Su profundidad e inteligencia no se pueden medir internamente, sino que afloran cuando otras personas «abrevan de su fuente» y extraen la información mediante preguntas o interacciones.
  • Reflejan de manera absoluta sus relaciones: la ley del «con quién estás» determina sus vidas por completo. Al no tener filtros estratégicos de selección, son un espejo de sus interlocutores: si se rodean de personas mediocres, reflejarán mediocridad; si se rodean de genios o mentes refinadas, expresarán un nivel de consciencia sumamente elevado. Esto hace que deban ser especialmente cuidadosos con las personas a las que permiten entrar en su aura, ya que los demás sentirán su receptividad natural y querrán «poseerlos» como oráculos personales. La Estrategia y la Autoridad son su protección para discernir qué fuerzas tienen el derecho legítimo de entrar en su aura.
  • La importancia de la presencia y el no estudiar: para estas mentes, la focalización, la planificación o el estudio estratégico tradicional representan una tortura que les genera ceguera mental. Su gran secreto es simplemente estar presentes en el ahora, ya que su mente absorbe el caudal de información de forma pasiva por el simple hecho de estar ahí, sin necesidad de estudiar bajo presión.
  • Necesidad de relajación física y entorno pasivo: forzar a un cerebro pasivo a enfocarse, concentrarse o planificar genera un estrés biológico profundo que puede impactar en la tiroides, el metabolismo, el peso y los niveles de energía. Para mantenerse sanos, necesitan un entorno pasivo y relajado, donde la actividad sea un mero catalizador para su consciencia y no una definición de su identidad. La clave para la salud biológica de este vehículo es reposar, relajarse y fluir en una especie de «piloto automático» en el ahora.
  • La actividad física como mero catalizador: los seres 4R no se definen por lo que hacen en el plano material. La actividad es simplemente una plataforma, un medio para mantener el vehículo en movimiento y permitir que la consciencia procese y asimile el entorno. Deben abandonar la vanidad de creer que lo que hacen define quiénes son.
  • Liberar la mente de la preocupación y la memoria: el 4R debe dejar de preocuparse por lo que piensa, por lo que dice, por lo que va a expresar o por lo que puede recordar. Intentar medir su propia inteligencia o forzar el almacenamiento de datos solo genera ceguera mental. Su papel es estar presente en el momento, absorbiendo de forma holográfica todo el espectro de frecuencias, auras y campos electromagnéticos del entorno.
  • La consciencia se libera al convertirse en una «fuente» para el otro: el 4R es un tesoro ambulante de recursos cognitivos, pero no puede acceder a su propia profundidad a voluntad. Su consciencia se libera y se expresa como Autoridad Externa cuando otras personas «beben de su fuente». Alguien se acerca, hace la pregunta correcta y la respuesta emerge espontáneamente, sin que el propio 4R sepa exactamente de dónde ha venido.

Pues nada, a esperar… lo next…

…liberando consciencia en el cagadero de mi blog.

© Alf Gauna, 2026

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