The God Code por Steve Rhodes

Hoy se ha publicado el nuevo libro de Steve Rhodes, The God Code

The God Code

Una nueva visión, brillante introducción y conclusión. El método a testar…en principio muy interesante.

«Es un error pensar que tenemos el control total de nuestras vidas y que podemos cambiar nuestra naturaleza a cualquier cosa que nos guste. Creamos mucho sufrimiento en personas con esta suposición no probada. Nadie habla de los millones de personas que no tuvieron éxito, en cambio celebramos a los pocos que tuvieron «suerte». Toman crédito por algo cuando no hay crédito debido. Por lo general, personas como ellas escriben libros sobre cómo puedes ser como ellos e ir a programas de televisión para jugar con las esperanzas de las personas, enriqueciéndose aún más creando más miseria. No estoy en contra de que alguien comparta su historia o le dé algunos consejos. Pero es criminal decirle a las personas que pueden convertirse en lo que quieran, siempre y cuando se esfuercen lo suficiente o sigan los consejos (pagados) de alguien. Estas personas arrogantes también podrían decirle a todos los que no lo hicieron que son un perdedor total.»

«It’s a mistake to think we are in total control of our lives and that we can change our nature to anything we like. We create a lot of suffering in people with this unproven assumption. Nobody talks about the millions of people who didn’t succeed, instead we celebrate the tiny few who were “lucky”. They take credit for something when there is no credit due. It’s usually people like them who write books about how you can be like them and go on TV shows to play with the hopes of people, getting even richer by creating more misery. I’m not against someone sharing their story or giving you a few tips. But it’s criminal to tell people that they can become anything they want, as long as they try hard enough or follow somebody’s (paid) advice. These arrogant people might as well tell everyone who didn’t make it that they are a total loser.»

Rhodes, Steve. The God Code: We Are Robots! RME London. Edición de Kindle.

Pesimismo Kósmico

Estamos condenados. El pesimismo es la cara nocturna del pensamiento, un melodrama de la futilidad del cerebro, poesía escrita en la tumba de la filosofía. El pesimismo es un fracaso lírico del pensar filosófico, con cada intento de pensamiento claro y coherente marchito y sumergido en el gozo oculto de su propia futilidad. Lo más próximo que el pesimismo llega a un argumento filosófico es en el jocoso y lacónico «Nunca lo conseguiremos», o simplemente «Estamos condenados». Todo esfuerzo está condenado a fracasar, todo proyecto está condenado a lo inacabado, toda vida a no ser vivida, todo pensamiento a no ser pensado.

El pesimismo es la forma más baja de filosofar, a menudo vilipendiada y desdeñada, meramente un síntoma de una mala actitud. Nadie necesita nunca el pesimismo de la manera en que uno necesita el optimismo para que le inspire a ganar grandes alturas, a ponerse en pie, de la manera en que uno necesita la crítica constructiva, el consejo y el reconocimiento, los libros edificantes o una palmadita en la espalda. Nadie necesita el pesimismo (si bien me gusta pensar en la idea de una autoayuda pesimista). Nadie necesita el pesimismo y, sin embargo, todo el mundo —sin excepciones— ha tenido en algún momento de su vida que afrontar el pesimismo si no como filosofía, entonces como una queja —contra sí mismo u otros, contra su propio entorno, su propia vida, contra el estado de las cosas, o el mundo en general—.

Hay escasa redención en el pesimismo, y ningún premio de consolación. A la postre, el pesimismo es una cautela de todo y de sí. El pesimismo es la forma filosófica del desencanto —desencanto como cántico, como mantra, como voz solitaria y monofónica que se torna insignificante ante la inmensidad que la envuelve—.

Eugene Thacker