Rendición

«Apostato con decisión de mi pasado ateo.

Verbalizo con pasión
el orgasmo de mi agnosticismo.

Vibro ,al bailar en compases etéricos,
con los múltiples dioses
del olimpo de la vida.

El esperma fluye y
la vida resucita
en la rendición de mi alma a la materia divina.

Nirvana Samsara Amén.”

© Alf Gauna, 2017

 

 

Totem Clave Hexagrama 8 : TS’UNU’UM (El Colibrí)

“El colibrí es uno de los pájaros más fascinantes: hermoso, ligero y con la capacidad de moverse sutil como una pluma. Pero, ¿conoces su historia?

Los mayas tienen una preciosa leyenda sobre el colibrí o picaflor. Para ellos, sus plumas eran mágicas. El colibrí era un pájaro con un cometido muy especial…

Los mayas más sabios cuentan que los Dioses crearon todas las cosas en la Tierra y al hacerlo, a cada animal, a cada árbol y a cada piedra le encargaron un trabajo. Pero cuando ya habían terminado, notaron que no había nadie encargado de llevar sus deseos y pensamientos de un lugar a otro.

Como ya no tenían barro ni maíz para hacer otro animal, tomaron una piedra de jade y con ella tallaron una flecha muy pequeña. Cuando estuvo lista, soplaron sobre ella y la pequeña flecha salió volando. Ya no era más una simple flecha, ahora tenía vida, los dioses habían creado al x ts’unu’um , es decir, el colibrí.

Sus plumas eran tan frágiles y tan ligeras, que el colibrí podía acercarse a las flores más delicadas sin mover un solo pétalo, sus plumas brillaban bajo el sol como gotas de lluvia y reflejaban todos los colores.

Entonces los hombres trataron de atrapar a esa hermosa ave para adornarse con sus plumas. Los Dioses al verlo, se enojaron y dijeron: ‘si alguien osa atrapar algún colibrí, será castigado’. Por eso es que nadie ha visto alguna vez a un colibrí en una jaula, ni tampoco en la mano de un hombre.

Los Dioses también le destinaron un trabajo muy especial: el colibrí tendría que llevar de aquí para allá los pensamientos de los hombres. De esta forma, dice la leyenda, que si ves un colibrí es que alguien desde la lejanía te manda buenos deseos y amor.”

laleyendamayadelcolibri

ts’unu’um

El Jazz de la Física

«Los seres humanos somos especiales. Once mil millones de años después del nacimiento del universo, las condiciones fueron las adecuadas para que los océanos que borboteaban ricos en minerales del planeta que llamamos Tierra generaran vida: una superviviente hambrienta que muta y evoluciona. En el último suspiro de la vida en el universo, hemos aprendido a cultivar la Tierra y observar impertérritos los cielos para entender de dónde venimos.»

Stephon Alexander