¿Buscar o Vivir?

Cuadro ©D.SKolant

Ni la religión,ni la ciencia ,ni la new age, ni las mil y una técnicas que te encuentres ,ni “na”, tiene la respuesta que buscas, si, es que las buscas. Y si lo has dejado de hacer, enhorabuena.

Hay demasiadas herramientas definitivas para captar rebaños,para captar nichos de mercado, unas más honestas que otras, si alguien sabe lo que la honestidad significa.

Unos buscan sentido, otros buscan fluir, otros mejorar su vida, otros superar los traumas, otros “la verdad”, otros juegan el juego de buscar ,otros entretenerse entre tanta variedad de cosas a buscar.

Pero parece que la única cosa , que al menos es clara para mi ,es que buscar demasiado, te roba la vida.

He dicho demasiado. Pasarse del punto.Si, la sabiduria es darse cuenta cuando es el momento de parar, aceptar tus fortalezas y tus debilidades.

Una de la mayores presiones que te inducen a buscar es el entorno y el otro, el condicionamiento. Eso de Ortega de “yo soy yo y mis circustancias” .

Con internet, esto es para volverse locos. Ya no hay solo opinando sobre tu vida tu antigua “circunstancia” formada por la familia y amistades más cercanas si no, que además, eres esclavo del cerebro interconectado WWW.

Un cerebro programado para matar la individualidad. Un cerebro artificial, si aquella “Bella sin Alma” de Richard Cocciante, gobernado por algoritmos conductistas. Aprenden de las conductas del rebaño,muchas veces inconscientes por el aburrimiento de no poder vivir una vida justa, para retroalimentarse y sacar beneficio económico.

Yo, para joder, me gusta realizar movimientos aleatorios en forma de virus para marear a la Inteligencia Artificial. Un ejemplo es borrar y añadir amigos en las redes sociales, (hay gente que se mosquea con esto, pero para mi lo de la amistad sigue siendo a la antigua , más que una red de contactos para lo que se pueda necesitar) . Dicen que tecnicamente no es posible gestionar con claridad más de 50 amigos, no sé, nunca he llegado a eso de forma natural.

Puede sonar a quijotismo y que no voy a ninguna parte pero bueno, me gusta ser un notario de la realidad de lo que mi forma filtra. Y es curioso , de alguna manera aprendo como funciona esa inteligencia artificial.

Si quieres unirte a este grupo de Quijotes nos podemos llamar los «Hackers AI «(inteligencia artificial) al servicio de la contramanipulación.

¿Te apetece “joder” un poco al sistema?

 

© Jorge Gauna,2017

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Rendición

«Apostato con decisión de mi pasado ateo.

Verbalizo con pasión
el orgasmo de mi agnosticismo.

Vibro ,al bailar en compases etéricos,
con los múltiples dioses
del olimpo de la vida.

El esperma fluye y
la vida resucita
en la rendición de mi alma a la materia divina.

Nirvana Samsara Amén.”

© Alf Gauna, 2017

 

 

Totem Clave Hexagrama 8 : TS’UNU’UM (El Colibrí)

“El colibrí es uno de los pájaros más fascinantes: hermoso, ligero y con la capacidad de moverse sutil como una pluma. Pero, ¿conoces su historia?

Los mayas tienen una preciosa leyenda sobre el colibrí o picaflor. Para ellos, sus plumas eran mágicas. El colibrí era un pájaro con un cometido muy especial…

Los mayas más sabios cuentan que los Dioses crearon todas las cosas en la Tierra y al hacerlo, a cada animal, a cada árbol y a cada piedra le encargaron un trabajo. Pero cuando ya habían terminado, notaron que no había nadie encargado de llevar sus deseos y pensamientos de un lugar a otro.

Como ya no tenían barro ni maíz para hacer otro animal, tomaron una piedra de jade y con ella tallaron una flecha muy pequeña. Cuando estuvo lista, soplaron sobre ella y la pequeña flecha salió volando. Ya no era más una simple flecha, ahora tenía vida, los dioses habían creado al x ts’unu’um , es decir, el colibrí.

Sus plumas eran tan frágiles y tan ligeras, que el colibrí podía acercarse a las flores más delicadas sin mover un solo pétalo, sus plumas brillaban bajo el sol como gotas de lluvia y reflejaban todos los colores.

Entonces los hombres trataron de atrapar a esa hermosa ave para adornarse con sus plumas. Los Dioses al verlo, se enojaron y dijeron: ‘si alguien osa atrapar algún colibrí, será castigado’. Por eso es que nadie ha visto alguna vez a un colibrí en una jaula, ni tampoco en la mano de un hombre.

Los Dioses también le destinaron un trabajo muy especial: el colibrí tendría que llevar de aquí para allá los pensamientos de los hombres. De esta forma, dice la leyenda, que si ves un colibrí es que alguien desde la lejanía te manda buenos deseos y amor.”

laleyendamayadelcolibri

ts’unu’um