Sí, la vida
secuestra
la amígdala.
El trauma
encoge
el cerebro.
Y,ya,
y, ya,
no se
razona.
No hay argumentos,
no reasons,
no se pueden
ni escuchar
ni entender.
No hay lógica.
Sólo pánico.
El cuerpo retumba
como una tormenta,
Las células no paran
de comunicar, pero
no hay mecanismo
jerárquico de ordenación,
de salvación.
Estímulos continuos
sin filtros, se acumulan.
No pueden ser tratados
solos sentidos.
La saturación,
lleva
al terror físico
y al
horror psicológico.
Inspiro,
expiro,
…
¿lorazepam
o ventana?
…
Maybe Drive
©Alf Gauna, 2022