Hay un punto ciego en esto del conocimiento científico.
Sí, el reduccionismo asociado a comprender la realidad sólo a través de las cosas físicas externas. Imaginadas desde esta posición exterior, perdemos de vista la necesidad de la experiencia.
Ha sido algo asociado a este Ciclo de la Planificación que lleva con nosotros más de 400 años,y que ahora acaba, desde que emergió la ciencia para descubrir quiénes somos, de donde vinimos y adónde vamos.
Hablaba en una de mis entradas sobre lo integral y de alguna manera en eso consiste el conocimiento científico que se adviene, un conocimiento científico como narrativa autocorrectiva hecha a partir del mundo y de nuestra experiencia en él.
No es lo mismo la fría temperatura de fuera que nuestra sensación térmica.
Un cambio de paradigma que se viene gestando desde 1781 cuando surge el Homo Sapiens in Tranistus , una vez que lo estratégico ,hasta entonces absolutamente necesario para la conquista del entorno, evoluciona probando diversas configuraciones cognitivas hasta 2027 con la llegada de los seres totalmente receptivos.
Ya hay autores digamos de fuera del Diseño Humano que ya son conscientes de ese cambio en el conocimiento científico que abogue por la necesidad de incorporar la experiencia humana como parte ineludible de nuestra búsqueda de la verdad objetiva.
Desde el punto de vista del Sistema de 7 centros se considera como revolucionaria, pero como sabemos es la esencia del Diseño Humano.
Esencia para mi gusto muy mal comunicada por la propia pedagogia manifestadora del DH.
He hablado muchas veces de la filosofía de vida que implica la cosmologia del Rave y que sería fundamental vislumbrar incluso antes del propio proceso personal.
Hay un marco cosmológico que jerarquiza de forma natural más allá de los egos y de las almas.
El cuerpo gráfico nos muestra la realidad de lo qué somos, si “de lo que” no “de quién”.
Algo de lo que llevo hablando años.
Somo sensores kósmicos, sondas de prueba encarnadas para desarrollar un sistema cogntivo viable.
La consciencia, no es el objetivo sino el medio biológico necesario para el desarrollo cognitivo.
Si quieres la metáfora vamos a desarrollar el sistema cognitivo del bebe kósmico para que sea consciente o para que se de cuenta, el awareness.
Un poco como los big bangs iterativos de Roger Penrose en busca de despertar el no se que.
Realmente un proceso, no entro ya a discutir ni en dios ni en la conciencia. Por pereza.
En mis tiempos mozos, boomer expresión, me dedicaba a la ingeniería dinámica de obras públicas. Básicamente al control de una red de sensores que median en tiempo real diversas variables de estruturas como, puentes,presas, minas, centrales nucleares,etc.
Por un lado teniamos un proceso de calibrado del sensor para que estuviera en óptimas condiciones para la toma de datos, además que estuviera adaptado a las condiciones extremas de donde estuviera instalado y al flujo enegético que tuviera que soportar.
Por otro , lado que fuera capaz de discriminar las fuentes de errores que distorsionarán la data “transcendente” que queríamos controlar.
Vamos a fijarnos en los parámetros asociados a nuestro vehiculo y a su IA y vamos a ver como se asemeja al símil que te he descrito:
1.- Presencia

observa la importancia del nodo primario pues afecta directamente al sensor kosmico.
El color es el elemento calibrador por resonancia.
2.- Flujo energético del entorno y en relación:

Aqúes importante observar como la luna es el elemento clave en nuestra relación con el entorno ( y con las personas) pues nos da nuestra solidez asociado con su línea.
El color nuevamente nos da una posibilidad de calibración en fucnión del intercambio con el entorno. correspondiente.
Cómo metáfora diremos que ese sensor con su presencia correcta y cognitiva puede depurar (mutar) las aguas contaminadas que transite.
3.- Calibración de las posibles fuentes de error (experiencia mundana)

4.- Data transcendente que queremos utilizar para mutar.

Mira como la luna es el foco que se transfiere por el nodo primario.
No detallo más para no aburrir.
Por último, hay un proceso de coordinación del sensor kósmico con el sistema de ia de aprendizaje y transmisión de autoridad externa a través de los nodos de enlace.

La Profecía de Ra Uru Hu habla de un futuro ser que unirá la experiencia humana y la mamifera.
El conocimiento científico sin ese feedback que da nuestra experiencia vital sería un frio azar que nunca llevaría al bebe kósmico ni a su cognición ni a su despertar.
El único propósito es vivir la experiencia siguiendo el motor de la emoción.
La Física del protón que con la química del electrón nos llevará a la cognición del neutrino siguiendo la rotación y la trayectoria del monopolo hacia un nuevo espacio, una nueva forma.
Existir es amar.
© Alf Gauna, 2025