“Ocio” Proyector

¿Qué es vivir?

¿Un simple existir?

Quizá la pregunta no sea la verdadera cuestión, sino simplemente darle a la mente una “filosofía de vida” para que no interfiera en que la vida siga su curso.

Lo del propósito, para mi gusto, tiene trampa, pues intenta manipular desde el ego.

La resignación cristiana igualmente instaura, por abducción, una fe para el ego.

Ciertos niveles del Diseño Humano hacen lo mismo: intentan inyectar una fe desde la mecánica, desde la lógica, para llegar a su “no choice”, un “jódete y baila” para el ego.

Lo advaita me repele igualmente, aunque entiendo que haya personas en las que, en algún momento, la serendipia de la experiencia rompa el malentendido concepto de subjetividad.

Sin técnica, una estocástica kósmica más.

Le doy mucho al coco, es verdad. Es parte de mi sabiduría para sostener el “ocio” proyector.

Entiendo que te aburra y te largues.

“No problemo”, como diría Schwarzenegger en Terminator.

Ese “ocio” proyector no es más que la forma en que te entretienes mientras esperas a que tu función de onda colapse en la vida estratégica.

Es como si vivieras en la vida infinita de lo receptivo hasta que la vida estratégica te llama.

Un ser en el mundo del potencial cuántico que espera poder ser Dasein en el espacio-tiempo de Einstein.

Evidentemente, ese ego sufre como un cabrón, pues se identifica con un cuerpo que tiene unas necesidades biológicas que evolutivamente se sofistican psicológicamente con la pirámide de Maslow.

© Alf Gauna, mutación de Maslow

El Diseño Humano te da un camino que es la Transformación Radical, más allá del puto mantra del no choice y de la estrategia y autoridad, tan insuficientes para un proyector.

Es un simple proceso de homeostasis corporal y de aprendizaje para la mente.

No te confundas: no es una técnica; es una filosofía de vida nacida de la kosmología.

No es trascender al ego desde la volición o la rendición, sino desde la experiencia, siguiendo la biología y la relación con el entorno.

Esa estocástica toma forma objetiva encarnando en sensores kósmicos biológicos para optimizar, al parecer, un proceso cognitivo.

Sensores objetivos donde el sueño de la subjetividad nace de lo relacional, nace de la interacción con el entorno.

Ese ocio proyector, esa espera que vive la mente para lo estratégico, debe consistir en mantener esa homeostasis física, biológica y relacional, donde la creatividad es esencial, pues es el equilibrio de lo cognitivo no colapsado de manera estratégica por falta de reconocimiento, más que del otro, de la propia vida; pues o no es tu momento o no es tu encarnación, nunca porque lo hagas mal o bien.

Incluso porque, simplemente, tu función kósmica está adelantada a tu tiempo.

Sabes, si quitas la teleología de tu mente, al final todo consiste en esperar al bardo para que todo cobre sentido, y entonces ya te dará igual.

© Alf Gauna, 2026

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