Reina de la Luz

Mirar con realismo, metabolizar con esperanza.

Nunca pierdas la esperanza, mi amor.

Yo estaré hasta la muerte, si las circunstancias de la vida lo permiten, contagiándote con la esperanza que tú misma has inoculado en mi ser.

Sí, más allá de tantas milongas de estrategia y autoridad, lo único esencial de un proyector, aparte de un cuerpo sano, es cómo mirar y cómo nutrir, motivando esa mirada.

El color, más allá de tecnicismos y de peleas dogmáticas, es algo de ida y vuelta.

Yo miro a mi manera, ya sabes, de forma personal.

¿El qué?

Las necesidades.

Si no me necesitas, en el fondo no te necesito.

Aunque mi Ser lo quiera todo de ti.

Qué bonito es el amor cognitivo, trascendida la mecánica energética del imperativo genético de circuitos, canales y centros.

Entre proyectores es lo que rula; entre generadores, rula lo energético.

Lo interracial, entre tipos, depende del nivel de consciencia.
Respetar la jerarquía natural: quién guía, quién mueve, quién inicia.Consensuar, más allá del ego, el propósito común.

Sí, una S. L. posturquesa.

Tu cuerpo es la cámara analógico-digital que “revela” tu mirar, una vez que tu personalidad despierta al tipo de lente que tiene instalada de serie.

Ya sabes, cosas de colores y tonos.

Es en ese momento cuando te conviertes en directora de la luz.

Abres y cierras el diafragma, enfocas y desenfocas el paisaje temático de tu caja lunar y planetaria.

Sí, ya, todos queremos escribir un buen guion, pero realmente este lo escribe el kosmos: esas temáticas cinceladas en el sistema solar de nuestra caja lunar y planetaria, abiertas al devenir y a la interacción con la vida mediante resonancias y disonancias.

Mira con realismo, love of my life, juega con la luz, como tú sola lo sabes hacer.

Ya.

Ya sé.

Hay que luchar con ese nihilista kósmico que a veces invade nuestro ser, pero en realidad solo tenemos esa carne humana que mira, en ese juego quizá morboso, con miedo, esperanza, deseo, necesidad, realismo o inocencia.

Encarnar esperanza es un bonito juego de luces.

Reina de la Luz.

© Alf Gauna, 2026

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