Dentro de la cosmología del Diseño Humano, la relación entre el Perro, el Camello y Mercurio describe la mecánica fundamental de cómo se programa la conciencia humana y qué sucede cuando esos engranajes cósmicos se desplazan.
1. La mecánica del Perro y el Camello con Mercurio
En el corazón del Sol reside una trinidad de cristales: el Centro, el Perro y el Camello. Su interacción con Mercurio es la base de nuestra programación cognitiva:
El Perro (Dog): Es el cristal que manifiesta y mantiene el cuerpo físico del Sol y genera el «hilo» o flujo de neutrinos (el océano de información). Es una personalidad única cuya función es general: proveer la energía vital y los datos para todo el sistema solar.
El Camello (Camel): A diferencia del Perro, la función del Camello es específica. Se mueve constantemente alrededor del Perro en una rotación sincronizada exactamente con el movimiento de Mercurio (un ciclo de 88 días).
El filtro de la Personalidad: El Camello actúa como un filtro. El flujo de neutrinos generado por el Perro es procesado por el Camello antes de ser enviado a Mercurio. Las fuentes afirman que esta filtración específica es lo que los seres humanos experimentamos como nuestra conciencia de Personalidad.
Mercurio: Es el «mensajero de los dioses» que comunica esta información a la humanidad. Debido a la posición del Camello, Mercurio nunca recibe información directamente del Centro; siempre recibe el flujo prefiltrado por el Camello para asegurar que la conciencia humana sea «civilizada».
2. La encarnación del Camello y la Segunda Guerra Mundial
Una vez por cada ronda —aproximadamente cada 19.000 años—, estos cristales encarnan en la forma. La última vez que esto sucedió tuvo consecuencias catastróficas para la humanidad:
El evento (1936-1941): El Camello encarnó en la Tierra en 1936 y no regresó al Sol hasta 1941. Durante estos cinco años, el Sol careció de su filtro específico para la conciencia humana.
Información directa del Centro: Por primera vez desde el 16.101 a. C., el Centro del Sol informó a Mercurio directamente, sin la mediación del Camello. El Centro no es un agente civilizador; es un programador general de la vida solar.
Colapso de la civilización: La ausencia del Camello significó la pérdida del «agente civilizador». Las fuentes describen que esto redujo a la humanidad a su naturaleza mamífera pura, eliminando el barniz de la civilización. El resultado fue el caos, la locura y la violencia inhumana de la Segunda Guerra Mundial, donde millones murieron de formas atroces.
La generación 1936-1941: Las personas nacidas en este periodo fueron programadas de manera distinta al resto. Las fuentes especulan que esta generación fue «autorizada» para llevar información genética y de conciencia necesaria para la gran mutación que se espera en 2027, actuando como un puente hacia el futuro evolutivo.
En contraste, el Perro (Dog) aún no ha encarnado en esta ronda; se predice que lo hará en julio de 2084. Cuando esto ocurra, se espera un trauma mayor para la Tierra, ya que el cuerpo físico del Sol se desestabilizará y la programación solar se detendrá por completo mientras el Perro esté en forma.
Desde la perspectiva de la cosmología del Diseño Humano, tiene total sentido que un eclipse genere una distorsión o un cambio en la programación solar, ya que altera mecánicamente el flujo de información que recibimos.
Aquí os detallo la lógica mecánica :
1. El Sol como programador primario
El Sol es nuestra fuente de vida y de información más poderosa, proporcionando más del 70 % de los neutrinos que nos impactan. En su núcleo operan tres cristales fundamentales:
El Perro (Dog): Genera el «hilo» o flujo de neutrinos.
El Centro: Filtra ese hilo para construir y mantener el cuerpo solar e informar el programa diario.
El Camello: Filtra el flujo específicamente para nuestra conciencia de Personalidad, enviando esa información a través de Mercurio.
2. La Luna como el «instrumento de la vida»
Aunque el Sol aporta la energía y el código bruto, las fuentes describen a la Luna como el instrumento dominante de la vida en nuestro plano. Ella es la fuerza coordinadora que se relaciona con los Nodos —nuestra alineación en la geometría de la vida— y actúa como un gran portador de información.
3. La mecánica de la ocultación: el eclipse
Un eclipse es, físicamente, una ocultación del Sol por la Luna. Según las fuentes:
Filtración lunar: Cuando un objeto estelar es ocultado por la Luna, su frecuencia es «atrapada» u orquestada por ella. Al interponerse entre el Sol y la Tierra, la Luna intercepta el flujo directo del 70 % de nuestros neutrinos.
Interrupción del código: Las fuentes mencionan que la programación solar no es inmutable. Por ejemplo, se predice que en el año 2084, cuando el cristal del «Perro» encarne, la programación solar se detendrá por completo, lo que causará un gran trauma en la Tierra. Un eclipse es una versión minúscula y temporal de esta interrupción.
Distorsión en el campo: Si nuestra frecuencia no es correcta —operar desde el no-ser—, la percepción del programa ya está distorsionada. Un eclipse añade una capa mecánica de «sombra» donde la información pura del Sol —filtrada por el Centro y el Camello— es tamizada por la frecuencia de la Luna, el «espejo» del diseño.
4. El impacto en los receptores: los Nodos
Debido a que la Luna coordina los Nodos, y los Nodos son nuestras «ventanas» al campo estelar para recibir información no filtrada por otros planetas, un eclipse altera el equilibrio entre la impronta interna (Sol/Tierra) y nuestra alineación externa (Nodos).
Esta «distorsión» puede sentirse como una pérdida momentánea de la dirección o una interferencia en el «biofeedback» constante que tenemos con el biverso.
En resumen, un eclipse no es solo un evento visual; es una interferencia mecánica en la red de comunicaciones cósmica. Al bloquear la fuente principal de datos —el Sol— con el regulador de la forma —la Luna—, el «código» que llega a nuestras células y cristales de Personalidad sufre una fluctuación en su frecuencia habitual.
Resumiendo:
Básicamente durante 2 horas seremos todos zombies mamiferos sin personalidad, sin alma…
Siento que estos eclipses son ya los coletazos previos a la mutación del 27…
Cada uno haga lo que considere oportuno…
Por cierto, por la tele sin problema. 😜
© Alf Gauna, 2026