Cuando escribo, casi siempre brota alguna semilla de amargura.
El optimismo que debería nutrir mi función cerebral se transfiere casi siempre al pesimismo.
13.6 a 13.3 y viceversa.
Es un pesimismo posturquesa.
Vanidoso para algunos.
Real para mí.
La jerarquía de consciencia es evidente.
No hay más madera que la que arde.
Es muy bonito ver la física que implica el Diseño Humano en el mundo animal y que no nos atrevemos a extender al humano.
Se sabe desde hace mucho que los pájaros tienen algún sistema de navegación dentro de su cuerpo.
Un GPS que se ajusta al campo magnético de la Tierra.
Los chipiricuánticos dirán: «Bueno, es evidente, pues es un efecto cuántico de resonancia con el campo fuente».
Para mí sigue siendo lenguaje metafísico con espiritualidad escondida, y me rechina.
Ya sabes: cortamos la barba a Dios, lo vestimos de energía y ahora de consciencia.
Nietzsche mató a Dios y nos llevó más allá del bien y del mal, mientras se beneficiaba de su hermana.
Ya sabes: la iluminación no tiene nada que ver con la madurez psicológica.
En un reciente estudio científico —buscadlo por ahí, no hace falta perder el tiempo detallándolo aquí— han encontrado que las palomas se desorientan cuando se les eliminan ciertas células hepáticas ricas en hierro.
Joder.
Bueno, aparte de que esto es una muestra más de mi forma de mirar el kosmos y una de las bases de mi libro, es evidente que es precioso.
Dice el Diseño Humano que el centro G es el hígado y la sangre.
Los sumerios fueron más allá. Modelaban el alma en arcilla con forma de hígado
Sería interesante hacer un análisis de sangre a alguien con el centro G sin definir y ver cómo anda de hierro y ferritina.
Incluso, en los definidos, tomar una bajada de hierro como una señal de alarma.
Qué soberbios somos al discriminar lo exotérico de lo esotérico cuando no tenemos ni puta idea de nada.
Cuando nuestra mente deje de tener o no tener razón y se dedique a disfrutar del voyeurismo kósmico, todo irá mejor.
Luego es simple: contar historias.
Reunidos alrededor de un fuego, contando cómo vemos y sentimos la película de la vida…
Streaming vital.
Donde siempre habrá un to be continued.
Incluso después de la supuesta muerte.
© Alf Gauna, 2026