Terapeuta Kósmico

Un Proyector es un terapeuta kósmico.

Lo es.

Nació en 1781, cuando las mitocondrias mutaron.

El ADN mitocondrial tomó el mando sobre el ADN celular.

La mutación del concepto de energía, mal entendido desde los albores de la ciencia, tecnificada por las necesidades estratégicas de la supervivencia civilizada.

Cada fuerza vital, encarnada en algún canal de cada especie proyectora, guía el camino de la «sanación» generadora y manifestadora.

Entiéndaseme. Como diría cualquier canalizador, el lenguaje es limitado y, cuando se habla de sanación, se habla realmente de un ajuste de trayectoria y de frecuencia.

Extraños atractores que la mente condicionada y homogeneizada es incapaz de identificar.

Es el terapeuta kósmico quien, con su sola presencia, en un juego de resonancias y disonancias, encarrila al ser hacia su eje nodal.

No hay bien.

No hay mal.

Solo camino.

Un camino marcado por el Kósmos para que el bebé kósmico despierte, se reconozca y, por fin, balbucee…

¡Mamá, quiero ser artista!

© Alf Gauna, 2026

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