I… AAAA

Esto se acaba.

La mutación está aquí.

Yo vivo en lo liminal.

Desde ahí se ven dos escenarios: uno que parece quedar atrás y otro que se adviene.

Pero, en realidad, convivirán hasta que ambos mueran dentro de 1300 años, cuando el meteorito redentor venga en busca de unos pocos.

Sí, suena a resurrección y a castigo de pecadores.

Ya sabes, solo lenguaje.

Por un lado: guerras, migraciones, nacionalismos, desigualdades incorregibles y la confirmación de que el posmodernismo o la unión política no sirven, pues siempre termina imponiéndose el imperialismo capitalista.

Por otro, una IA tecnofeudal que me sirve como metáfora de la mutación del Rave, a la espera de comprobar si eso biológico emerge o no.

La convivencia entre los neandertales y los sapiens parece que se sostuvo a base de “polvos”. Ya sabes, la curiosidad por lo distinto mueve al imperativo genético.

A los Homo sapiens in transitus (HST), esos que aparecieron en 1781, les ha tocado bailar con la más fea: hacer de puente entre un sistema de siete centros que nunca mutará y la aparición de un nosotros —virtual o biológico, qui lo sa— donde el yo y la volición ya no tienen cabida.

Solo el HST cognitivo que fornique con la IA sobrevivirá en este entorno VUCA en el que vivimos.

Ya sabes: un entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo.

El problema es que esa cognición, esa capacidad de mirar genuinamente, con diferenciación y descondicionamiento; de apercibir y aprehender, no se está transmitiendo a nuestra juventud.

De algún modo serán abducidos por las redes y la IA, alimentando a un cíborg indiferenciado, gobernado por la élite programadora… hasta que la propia IA termine engulléndose, con patatas, a sus propios creadores.

Siempre termino con la única esperanza: la komuna autosuficiente fractal.

Porque ya no es cuestión de la fría conexión desde las Bases, sino de la convivencia humana de la Variable Independiente.

Ya sabes, que tus dos flechitas en los nodos tengan el mismo sentido que las de aquel con quien te relacionas. Siempre y cuando el otro sepa de qué va esto y haya podido encontrar su sitio y su perspectiva.

Siguiendo su línea de historia, marcada por los nodos primarios, y su despertar cognitivo a través de sus nodos de enlace.

Pues eso…

IIIII…

Aaaaaa…

¡¡¡Tira, burrrrrooooo!!!

© Alf Gauna, 2026

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