Es una pena que las envidias, codicias, biografías, odios, rencores o dogmatismos nos hagan apartar la mirada del mensaje recibido la semana del 03 al 11 de enero de 1987 por el señor Alan (Robert) Krakower.
Desde que conocí este mensaje a principios del año 2000, si creo que ya ha pasado un nodo lunar, he intentado apartarme del cuerpo a cuerpo de la lucha en el barro de lo que es verdad o es mentira. La eterna lucha entre Elois y Morlocks. No siempre lo he conseguido. Sigue leyendo «El Tiempo en sus Manos»


