Ser o Ver

People piensa que soy listo.

Siempre me ha costado eso de “soy”.

Aunque, habitualmente, las heridas te llevan al lado contrario: terminan convenciéndote de que realmente eres tonto.

Decía U.G. Krishnamurti, de manera desagradable: “You are nothing”. Bueno, realmente decía you see, que, si lo meditas un poco, es puro DH.

Y al final llegas a un consenso en el que proclamas sin pudor eso que escribía por aquí hace unos años:

Al final, puro narcisismo humano nacido del miedo a no entender el existir.

Sí, ver es distinto de ser.

Pues para ver no hace falta ser, solo aceptar el existir. Eso que llamó Dasein Martin Heidegger.

En este juego está la trampa del ego.

El proceso kósmico trajo el ver.

Mecanismos para ver, para conocer.

La propia evolución del cognoscere trajo, de manera espuria, el ser, que para más inri se envenena de no ser: esa mente condicionada por el mecanismo relacional, cultural y, supuestamente, civilizatorio.

Convertimos procesos en arquetipos, y estos en almas, seres, testigos, personalidades, egos.

Sí, pura vanidad antropomorfizante.

Me lloverán hostias.

Pero ser es el culmen del narcisismo humano.

Y ojo: esto no es advaita, esa doble vanidad del esfuerzo volitivo de no ser.

No hay mística unión; somos un proceso para experimentar lo dual, ver y retransmitir lo experimentado.

Lo que dure, dura la carne.

© Alf Gauna, 2026

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