Por lo visto, hay que empezar a decir las cosas claras.
Pues la gente no se entera.
Y en este fin de curso que se está acabando, pocos van a superar la nota de corte para entrar en la uni del 27.
El año que viene, equivocarse de fractal va a ser sinónimo de estar muerto.
Sí, pertenecerás a la tribu de Zombieland.
Zombieland se rige por las leyes, la moral y las redes sociales.
Realmente, ya no habrá esas leyes o morales boomers, sino una especie de pseudolegalidad moral que emergerá del algoritmo que manipula los supuestos «pseudofractales» de las redes.
Ummmm.
¿Pseudofractales?
🤔
Pseudo porque nacen de la mente, de las heridas y de las jerarquías del orden que se basan exclusivamente en el éxito, el dinero y el poder.
No nacen orgánicamente del puzle kósmico encarnado.
De algún modo, son ruido dentro de la sinfonía encarnatoria fractal.
El fractal verdadero se construye siguiendo una espiral de jerarquías naturales que, realmente, es una sinarquía de sinergias y sintropías por niveles, sintetizadas en líneas de transmisión conformadas alrededor de autoridades externas que decodifican las autoridades internas de cada sensor kósmico encarnado.
Cada sensor kósmico, como diapasón de quarks que encarna en un diapasón celular, metaboliza la experiencia motorizada por la emoción estratégica de la supervivencia reptiliana y la límbica relacional, y emite, a través del neocórtex, a modo de regurgitación, una señal que es faro de línea fractal.
Lo fractal es un conglomerado holográfico de inteligencias cuánticas, físicas, químicas, biológicas, emocionales, neurales, cognitivas, planetarias, solares, galácticas… kósmicas.
Que el humano intenta, desde su vanidoso ego, identificar en su Gráfica del Rave por resonancias a nivel de bases, colores, tonos, puertas, líneas, nodos, planetas…, pero que realmente es una maraña de déjà vus que solo se despierta según va aconteciendo.
Y en ese momento llega Julito Iglesias y canta eso de «Me olvidé de vivir…».
https://youtu.be/rhvkKHJlMRM?is=V0-jTuaKjuz1Ueuh
© Alf Gauna, 2026