Me encanta esta chica.
https://youtu.be/025jjzz5tMk?is=XRyfTMKhtPDNODTB
Aunque no soporto el imperialismo anglosajón, la música producida en Londres me pirra.
Lo siento.
Y lo auténtico, the real thing, es:
“No importan las estrellas en el cielo.
No importa el cuándo ni el porqué.
Tengo una sensación más alta que la cima.
Esto es lo auténtico.
Esto es lo auténtico.
No más vivir en la vergüenza.
Y no voy a huir ni a esconderme.
No más mentiras.
Ha pasado demasiado tiempo.
No más vivir encadenado.
No, me importa un bledo lo que diga la gente.
No tiene sentido reprimir el deseo.
Nos hemos quemado los dedos; ahora saltemos a las llamas.
No importa la lluvia ni la tormenta.
Nos mantendremos calientes el uno al otro.
Tenemos algo más fuerte que lo fuerte.
Esto es lo auténtico.
Saldremos de la mano.
Así que critiquen, porque no lo hacen entendiendo.
No tenemos nada que ocultar.
Es solo amor.
Ya me cansé de la timidez.
Así que salgamos y mostremos lo que llevamos dentro.
No tiene sentido reprimir el deseo.
Nos hemos quemado los dedos; ahora saltemos al fuego.
No importan las estrellas en el cielo.
Esto es lo real.
Lo que haces, lo que haces.
Sigue haciéndolo, haciéndomelo.
(Esto es lo real)”.
¿Sabes?
No tienes por qué ser correcto.
No tienes por qué seguir la mecánica de tu Ser que propone el Diseño Humano.
Lo incorrecto del No Ser te hace sabio; es más divertido retozar en el mundo de las sombras que en una supuesta luz dominada por el mundo de los 7 centros.
Los 9 centros son una utopía que nunca llegará y, si llega, no es para nosotros.
Juguemos. Es lo único que tenemos: ser conscientes de la mecánica de 9C para manipular la de 7C.
Bailar con lo correcto y con lo incorrecto según la experiencia y según el otro.
La consciencia no está en la fijeza de lo correcto. Está en quien contempla en silencio, en ese espacio de movimiento entre lo correcto y lo incorrecto.
Sí, está en la transferencia, entre el this y el that.
Esa metacognición que ajusta respuestas en tiempo real en la experiencia con el otro.
Ni vivir en el miedo ni vivir en la necesidad, sino observar cómo tu sistema corporal vive cada estado y comprender que ni uno ni otro son lo real, sino que lo único real es la experiencia per se en el ahora, cuando colapsan el miedo y la necesidad.
Sí, cuando avanzas un poco más, esa metacognición es otro antropocentrismo que sueña con controlar la respuesta. Pero ya sabes: son niveles de descondicionamiento.
Sí, esa metacognición es un paso previo al testigo.
Sí, allí donde lo auténtico, the real thing, ya da igual, pues sucedió y ya no hay nadie.
© Alf Gauna, 2026